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Ruta 9 días en Escocia

Si me llegan a decir esto antes de ir a Escocia no me lo creería. Una ruta de 9 días en Escocia no es tiempo suficiente para conocer bien este país. Escocia tiene tantos lugares que visitar y tan bonitos, que te quedas embobado un buen rato en cada uno de ellos, y cuando te quieres dar cuenta no te da tiempo a visitar todo lo que te habías propuesto.

Escoge bien los sitios que quieres ver y disfrútalos. No satures tu viaje porque pasarás más tiempo en el coche o bus que en otro lado. Si te gusta, ya tendrás ocasión de volver a Escocia. El dicho ‘menos es más’ cobra mucho sentido en Escocia.

En nuestra ruta de 9 días en Escocia  visitamos Edimburgo, Stirling, el Parque nacional de Loch Lomond y Trossachs, Fort William, Isla de Skye, Ullapool y el Lago Ness; entre otros pueblos más que detallo cada día.

Yo lo llamo ‘La ruta in-completa’ porque, aunque hicimos bastantes cosas y muy variadas, no nos dio tiempo a hacer todo lo que teníamos programado. Así que tocará volver a completarla.

Comencemos la ruta de 9 días en Escocia:

Día 1 y 2: Edimburgo

Estos dos días los dedicamos enteramente para descubrir la capital de Escocia. Nosotros la primera mañana hicimos un free tour. Nos encanta porque te sitúan en el contexto histórico de la ciudad y el país y te descubren las localizaciones importantes para que tú, después, puedas ir a hacerte fotos en ellas.

Un recorrido perfecto para dos días en Edimburgo con un free tour incluido y visitas al Castillo sería:

Día 1:

  • Por la mañana free tour de 3 horas y el Museo Nacional.
  • Por la tarde Greyfriars Cementery, Grass Market, Victoria Street y Arthur´s Seat.

Día 2:

  • Por la mañana el Castillo de Edimburgo, la Royal Mille y la Catedral de Edimburgo.
  • Por la tarde los callejones de la Royal Mille, Old Town y Calton Hill.

Este recorrido supone disfrutar de todos los puntos, haciéndote fotos, recorriéndolos, parándote en tiendas, beberte una pinta en pubs, disfrutar de la música callejera, etc.

Te dejo el enlace de ’10 cosas que ver y hacer en Edimburgo’.

Día 2: Stirling

Nosotros el segundo día, de nuestra ruta de 9 días por Escocia, cogimos el coche por la tarde y pusimos rumbo a nuestro primer destino: Stirling. Aquí nos interesaba el Castillo, muy bien conservado, y el casco histórico, que conserva el encanto de antaño.

Como llegamos tarde y el castillo estaba cerrado (cierra a las 18h.) dimos una vuelta por la Old town viendo los puntos más importantes:

Holy Rude, es decir, el cementerio de Stirling con unas tumbas y mausoleos muy bonitos y un mirador con el castillo de fondo.

Argyll’s Lodging y Mar’s Wark, una casa señorial cerca del cementerio con una fachada imponente. Se puede visitar con la entrada del Castillo.

Hospital de Cowane, da un poquito de miedo, imaginándote alguna peli de terror y sillas de ruedas antiguas apareciendo por las ventanas desde la calle.

Puente de Stirling, un bello puente con una historia sangrienta, donde William Wallace ganó la batalla del Puente de Stirling.

Monumento a William Wallace, más allá del puente se divisa el monumento al escocés más famoso de la historia. Merece la pena subir y contemplar el principio de las Highlands y Stirling a vista de pájaro.

NOTA: este monumento no está incluido dentro de la Explorer Pass. Su entrada cuesta 10,50 libras.

Día 3: Castillo de Stirling y Parque Nacional de Loch Lomond

Nos levantamos pronto para estar los primeros en el castillo y verlo sin gente. Acertamos, solo había un par de grupos de turistas y, como nosotros teníamos comprada la Explorer Pass, vimos el castillo a solas mientras los guías compraban sus entradas.

El Castillo de Stirling está magníficamente conservado, tanto es así, que te puedes imaginar cómo era la vida en él cuando estuvo habitado. Además, encuentras representaciones por las estancias recreando oficios de la época, canciones, tareas diarias, etc.

No te pierdas el Palacio Real, restaurado con las pinturas originales en las paredes y mobiliario de la época, así como, el Salón Real en el que te sentirás el Rey del Castillo.

Dentro del castillo, tienen una sección dedicada a los niños, donde pueden ver, oler y meterse dentro de la vida del castillo. Hasta tienen trajes medievales para que se los prueben los niños… y no tan niños.

Después de disfrutar del castillo que más nos gustó en nuestra ruta de 9 días en Escocia,  durante aproximadamente 2 horas o 2 horas y media, pusimos rumbo al Parque Nacional de Loch Lomond.

Concretamente fuimos a Balmaha y tardamos unos 40 minutos desde el castillo de Stirling. Desde Balmaha sale un sendero hacia Conic Hill, una colina de 361 metros con un camino más o menos empinado, pero desde donde disfrutas de unas vistas del Lago Lomond impresionantes.

Ascender a esta colina supone unas 2 horas entre la subida y la bajada, pero se disfruta mucho. Lo recomiendo 100%.

NOTA: llevar calzado de montaña o por lo menos de senderismo, el terreno es de arena, roca y barro.

Una vez acabamos esta ruta teníamos pensado ir a un castillo en ruinas, pero no nos dimos cuenta de que estábamos al lado y nos lo pasamos. Os dejo el nombre para que lo visteis porque tenia una pinta muy buena ‘Buchanan Castle’ en Drymen.

Posteriormente paramos en Luss, un pueblecito con casitas bajas en la orilla oeste del lago. Dar un paseo por este pueblo es un placer, perderte por sus calles, quedarte un buen rato viendo el lago desde la orilla, visitar su iglesia con tumbas centenarias y salir por la puerta trasera del cementerio, llegar al rio, etc. Haz un alto en el camino en este pueblo antes de entrar en las Highlands.

De camino a Fort William, donde teníamos nuestro hotel, hicimos un alto en el camino para ver las cascadas de Falloch (Falls of Falloch) están a 3 minutos andando desde el parking que está al lado de la carretera. Son unas cascadas pequeñitas pero bonitas, y para matar el gusanillo de ir viendo tantas por la carretera, está bien.

Cuando volvimos al coche, de repente empezamos a ver campos inmensos que daban ganas de parar en todos lados para hacer fotos. ¡Ya estábamos en las Highlands!

En la carretera y, casi ya dentro del valle de Glencoe, está el mirador de Loch Tulla, de parada obligatoria para admirar el paisaje que tienes delante.

Para llegar a Fort William teníamos que pasar por Glencoe, pero como ya se hacía tarde, decidimos dejarlo para el día siguiente e ir derechos a ver la puesta de sol en un sitio único.

Casi dos horas después de salir de Luss, con varias paradas para contemplar el paisaje y hacer fotos, llegamos a nuestro destino: el castillo Stalker. Un castillo enclavado en un islote en medio del lago Creran.

Toda una maravilla, además, estábamos solos. La paz y la calma que se respiraba en este lugar era especial. La puesta de sol tras el castillo fue preciosa: el juego de luces, con el agua y la niebla fue maravilloso. No es muy conocido, pero yo volvería de nuevo y lo recomendaría a mis amigos.

Tras ver el castillo, ya si que nos dirigimos a nuestro hotel en Fort William.

Este día fue intenso y vimos muchas cosas y todas ellas preciosas, un día muy bien aprovechado.

Día 4: Valle de Glencoe

Este día comenzó haciendo una ruta por el valle de Glencoe. Volvimos hacia atrás por la carretera, que habíamos pasado el día anterior, y nos paramos primeramente en el parking de la ruta de The Buachaille’. Vimos que la gente se quedaba en la roca más cercana a la carretera y no se adentraban en el valle; todo un error, porque una vez te adentras un poco, te encuentras rodeado de montañas inmensas que, ni en sueños, nos imaginábamos. Caminamos unos 30 minutos y nos dimos media vuelta para ir a nuestra siguiente parada.

Dos kilómetros más adelante paramos en Meeting of the Three Waters’. Una cascada donde confluyen las aguas de 3 fuentes diferentes. Párate y encuentra las 3 fuentes de donde mana el agua.

NOTA: A lo largo de todas las carreteras de Escocia, encontrarás arcenes donde puedes pararte ¡Aprovéchalos! Algunos de estos espacios se dedican a dejar pasar a los coches del sentido contrario, por ser demasiadas estrechas las carreteras para que pasen dos coches a la vez.

Otros 2 kilómetros más adelante, te encuentras con otro parking, el de las conocidas ‘The Three Sisters’. Tres imponentes montañas que se exponen delante de ti con toda su grandeza. Esta es una parada obligatoria para conocer Glencoe.

Nosotros hicimos un recorrido que sale desde la izquierda y llegamos a ver una cascada preciosa sobre el rio Coe.

Con esta ruta nos despedíamos del valle de Glencoe, al que hubiera dedicado un día entero… ¡y más! Pero teníamos que continuar.

Disfrutamos tanto el valle que se nos hizo tarde para ver el tren Jacobita en el viaducto de Glenfinnan, pero si tenéis oportunidad de verlo, desde aquí tenéis 40 minutos de camino.

Los horarios para verlo mejor son: a las 11m y a las 13pm. Id con tiempo, puesto hay mucha gente y el parking es limitado. Nosotros lo veremos en el próximo viaje a Escocia (ya tenemos excusa).

Ya que perdimos la oportunidad de ver el tren, nos dirigimos a otro punto de interés, que además nos pillaba de paso: el castillo de Eilean Donan. Este castillo es famoso por ser el escenario de ‘Los Inmortales’. El trayecto es de unas dos horas.

A los pies del lago Duich, este castillo también es famoso también por otras películas como Braveheart. La entrada no está incluida en la Explorer Pass; aun así, es una parada en el camino a la isla de Skye en la ruta de 9 días por Escocia.

Nos encontrábamos ya muy cerca de nuestro destino, la isla de Skye. Para llegar a esta isla hay que cruzar el puente por Kyle of Lochalsh, visitamos el pueblo de Kyleakin, pero llovía tanto que nos volvimos al coche y fuimos directamente a la capital de Skye.

Portree es el pueblo más grande de la isla de Skye y donde se encuentra la mayoría de los alojamientos. Suele ser la base para visitar todos los rincones de la isla.

NOTA: los restaurantes de este pueblo suelen cerrar cocinas a las 21.30pm, e incluso algunos no abren a la hora de la cena o están completos en temporada alta si no reservas, así que ve a cenar pronto si no quieres irte a la cama sin comer.

Día 5 y 6: Isla de Skye

El día hoy no acompañaba, llovía constantemente, pero la ruta que teníamos planificada era recorrer la isla por la costa e ir viendo los diferentes puntos clave de la isla.

NOTA: El clima en la isla de Skye es más radical que en el resto de Escocia, es muy húmedo y llueve prácticamente a diario.

Nuestro plan de viaje, para los dos días, incluía la visita a los siguientes puntos:

Old Man of Storr: Una montaña que se te presenta con una niebla imponente, pero cuando te vas acercando ves más factible subirla. Desde arriba hay una vista preciosa de la isla con el mar de fondo. Una postal de película.

Existen varias rutas alrededor de la montaña, si tienes tiempo haz alguna.

Kilk Rock/Mealt Falls: Es la foto típica de Escocia, unos acantilados altísimos de donde surgen cascadas dignos de pararse en ellos un rato. Una parada corta en la carretera, cerca del punto anterior, pero que disfruta como un enano.

Quiraing: Llegar hasta esta montaña cuesta un poco, es como subir un puerto de montaña, pero en sentido contrario y sin apenas espacio en la carretera. Una vez que llegas arriba, se extiende frente a ti unos prados enormes elevados e infinitos. Te das cuenta de que ha merecido mucho la pena subir hasta aquí. Particularmente, me sorprendió mucho porque no me esperaba para nada estas vistas. Se convirtió en uno de mis imprescindibles en una ruta de 9 días por Escocia.

Neist point Lighthouse: Otro punto famoso de Escocia. En este faro, si el día os acompañan, podréis ver las islas Hébridas. Llegar hasta él, igual, tiene tela con la carretera que no ves quien viene de frente, pero esta guay.

Dunvegan Castle: Está muy bien para refugiarte de la lluvia, además, es el monumento más visita de la isla (y posiblemente el único). La entrada cuesta 12 libras. También tiene unos jardines muy bien cuidados. Nosotros no pudimos entrar porque iban a cerrar. Abren hasta las 17.30pm.

Fairy pools: A los pies de las Black Cuillins, una cadena de montañas rocosas en Escocia, se localizan las Fairy Pools. Unas piscinas naturales azules con agua extremadamente cristalina. Atraen a aventureros de todo el mundo, que se sumergen en sus aguas para hacer nado extremo. Los que prefieren quedarse afuera, aprovechan para sacar fotos en el lugar.

NOTA: Llévate botas de montaña, hasta llegar a ellas deberás pasar por riachuelos, barro, grava, etc. También nos dijeron que los mejores días para ir a visitarlo son los lluviosos, ya que cuando está seco la gente se resbala mucho más y hay accidentes.

Otro punto de interés es ‘Coral Beach’, debido a la lluvia no pudimos verlo (check para el próximo viaje).

De un punto a otro hay de media unos 30 minutos en coche y se te pasa el día volando, por lo que escoged bien lo que visitáis y disfrutadlo. También los trayectos están chulos. Veréis vacas peludas, casitas en medio de la nada, cabinas de teléfono inglesas en el campo, cascadas, prados y un largo etcétera.

Día 7: De camino a Ullapool

Esta jornada lo planteamos de carretera pura y dura, pero a lo largo del camino vimos pueblos encantadores que no son nada conocidos. Teníamos que ir hasta Ullapool para hacer noche allí y al día siguiente ir a Inverness pasando por unas cascadas.

Nos gustó mucho descubrir cascadas escondidas y poco conocidas, pero si no disponéis del tiempo suficiente, podéis ir directamente desde la isla de Skye a Inverness. Incluso desviaros y ver alguno de estos pueblos de camino.

Erbusaig: el pueblo en sí no tiene nada, pero estábamos tan tristes de no haber visto a vacas peludas típicas de Escocia que, cuando las vimos, nos paramos a hacernos fotos con ellas. Había muchas en una pradera en frente de las casas, sin cerca ni nada. Así que nos acercamos a ellas, con prudencia.

Plockton: este pueblecito pesquero en medio de una bahía es muy bonito, a la par que tranquilo. Sus casas, todas con vistas a la bahía, son únicas, y el Castillo de Duncraig se aparece en la otra orilla. Actualmente el castillo es un hotel, que está cerrado por reformas. Disfrutamos de una comida muy rica en la orilla. Todo perfecto, ¡hasta salió el sol!

Fiordo de Torridon: hasta llegar aquí pasamos por una de las carreteras más bonitas de Escocia. En pleno bosque, rodeados de árboles y arbustos que, cuando se abrían, dejaban paso a unas vistas al mar. Era como estar en una película de fantasía.

Si que es verdad, que llegar al Fiordo y verlo ahí en medio del mar fue desilusionante. Nos esperábamos otra cosa; por lo que yo no lo recomiendo para ver.

Ullapool: después de más de dos horas de camino llegamos por la tarde a Ullapool. Un tranquilo pueblo pesquero con un puerto bastante grande. Aunque es pequeño tiene su encanto. Puedes darte un paseo y ver todas las casas mirando al mar y todas ellas blancas. Puedes hacer base aquí para ir al este o seguir al norte.

A pesar de parecer poco recorrido para este día, la verdad, es que tuvimos mucho coche y se pasó volando. Fue el día más pesado en cuanto a coche.

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Día 8: Inverness y Lago Ness

O el día de las cascadas, jeje. De camino a Inverness teníamos programada la visita a tres cascadas a cuál más bonita.

Desde Ullapool, y a escasos 10 minutos en coche, vimos nuestra primera cascada del día: Cascadas de Measach. Para llegar a ellas debes coger la salida a la carretera A832 desde la carretera de Ullapool (A835) y, un minuto después de coger esta carretera, verás el parking. Bajar hasta ellas es un paseo de 5 minutos entre árboles y flores agradable. Cuando llegas allí no ves la típica cascada vertical, sino más bien está debajo de tus pies. Súbete al puente para admirarlas y sentir un poco de vértigo.

Más adelante, hicimos nuestra siguiente parada en Roggie Falls, a 30 minutos en coche. Desde la carretera se ve muy bien el parking y puedes llegar a ellas por dos senderos, el corto y el largo. Tienes señales que te indican ambos caminos. El sendero corto te lleva en 5 minutos y es un camino muy cómodo. La cascada es muy bonita y merece la pena verla por ambos lados del puente.

Cuando estuvimos vimos a dos pescadores de salmones, e incluso vimos algún que otro salmón saltando río arriba.

Después de admirar esta maravilla de la naturaleza, visitamos el pueblo de Cromarty. Es un pueblo singular. Te recibe con unas plataformas petrolíferas bastante horribles y enormes, pero el centro histórico lo compensa. Este centro histórico data de la época medieval y cuenta con una iglesia y un cementerio centenario. Si tienes tiempo, da una vuelta por este pueblo tan peculiar de la costa este. Sí sí, ya has cruzado del oeste al este de la isla. Además no es nada típico en las rutas de Escocia.

Posteriormente, pusimos en el GPS ‘Fairy Glen’, unas cascadas de cuentos de hadas. El GPS nos dejó justo en la entrada más cercana de las cascadas, y el final de un sendero que parte del pueblo de Rosemarkie. No nos queríamos perder este sendero, de fácil recorrido, y lo hicimos a la inversa. En total estuvimos una hora recorriéndolo e hicimos muy bien porque los paisajes parecían sacados de la serie ‘Outlander’.

Camino a Inverness, teníamos que cruzar un pueblo llamado Fortrouse, en el que no teníamos pensado parar; pero fue ver, a lo lejos, las ruinas de su catedral y no pudimos evitarlo. Dejamos el coche y fuimos de cabeza.

La Catedral de Fortrouse data del siglo XII; está hecha en piedra rojiza y se posa sobre un prado verde que hace que destaque más. Con el paso del tiempo, se ha ido derrumbando, dejando a la vista las tumbas de su interior de un color blanco puro que destaca sobre el rojo de la fachada. Dedícale 5 minutos de tu tiempo.

Ahora sí, después de media hora de trayecto llegamos a la capital de las Hihglands, Inverness. Tras varios días entre pueblos y rincones escondidos, Inverness es como volver de nuevo a la civilización. Se hace difícil volver a ver ciudades después de los pueblos tan bonitos vistos anteriormente. Pero pasear por su centro histórico, ver el castillo de Inverness (por fuera) o pasear por la ribera del río es obligatorio a tu paso por Inverness en la ruta de 9 días por Escocia. Descubre también los bares que tiene esta ciudad, algunos de ellos con terrazas escondidas.

Después de pasear por Inverness cogimos, por ultima vez, el coche y fuimos al hotel de esa noche, en medio del Lago Ness para buscar al monstruo durante la noche. Fue nuestra última noche en Escocia y no pudo ser mejor, durmiendo a los pies del lago más famoso del mundo (que no el más bonito).

Día 9: de vuelta a Edimburgo

Este día fue de tránsito. Después de 3 horas en coche que teníamos hasta Edimburgo y, tras devolver el coche, nos dispusimos a disfrutar del festival más famoso de Escocia: el Fringe Festival. Nuestra ruta de 9 días en Escocia se estaba acabando, pero por todo lo alto. 

Tuvimos mucha suerte de coincidir con este festival en nuestro viaje. Se monta una muy gorda en la ciudad, y es que en cada esquina puedes encontrarte de todo. Músicos, actuaciones teatrales, cantantes, circo, etc. y todo gratis. La población de Edimburgo se multiplica por tres y es difícil (y caro) encontrar alojamiento.

Nosotros solo pasamos el día y lo disfrutamos muchísimo. Una vez caída la noche, cogimos un taxi de camino al aeropuerto para dormir en él y coger el primer vuelo de la mañana de vuelta a casa.

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Así acababa nuestra ruta de 9 días en Escocia. Un viaje lleno de paisajes espectaculares, castillos históricos, senderos, cascadas, montañas, acantilados, pueblos y rincones inolvidables.

Por lo que vi al organizar el viaje, las rutas suelen ser en dirección contraria. Empiezan por el Lago Ness y acaban en Loch Lomond. Podéis hacerlo de ambas formas, pero para mí lo más “normal” del viaje fue el Lago Ness.

Así que podéis empezar de menos a más o vivir con más energía lo más bonito del viaje y después ir más relajadamente.

Con todo lo contado en este post ¡ya tengo ganas de volver!

Me declaro fan incondicional de este país. I love Escocia, ¿y tu?

Preparativos viaje Escocia

Viajar a Escocia es descubrir tierra de leyendas, praderas infinitas, bosques misteriosos y una combinación perfecta de mar y montaña. Desprende encanto por sus cuatro costados. Sorprende a cada día y no deja indiferente a nadie. Teníamos unas ganas locas de que llegara este viaje, ya que compramos los billetes con mucha antelación, 10 meses, asi que los preparativos del viaje a Escocia fuimos haciéndolos poco a poco.

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Como es tradición, me basé en la guía de Lonely Planet para organizar la ruta por Escocia de 9 días; aunque siendo sincera, nos hemos dejado llevar y de la guía hemos tirado, sobre todo, para leer la historia de los castillos. Aun así, la recomiendo para centrarte en Escocia.

Este viaje lo he compartido con mi amiga María, que ya me acompañó en otro viajazo, Madeira, y su hermana, que tenía muchas ganas de conocer Escocia; así que fue un ¡viaje de chicas!

Recomiendo este viaje para todo tipo de público, ya sea en pareja, solo, con amigos o en familia. Es asequible para todos; de hecho, vimos a muchas familias con niños, y es que Escocia es Europa así que riesgos: cero.

Visado

Si vas a viajar a Escocia y eres ciudadano europeo, no necesitas ningún pasaporte. Te bastará con un documento de identidad, DNI, para entrar a Escocia.

Te aconsejo que lleves contigo el pasaporte, por si pierdes tu DNI y, también, porque en el aeropuerto el control de pasaportes es más rápido (realizado por maquinas) que con DNI (realizado por policías).

Cuándo ir

El clima en Escocia es húmedo y lluvioso todo el año, asi que no te librarás de mojarte vayas cuando vayas. Cada época del año tiene sus pros y contras:

Verano (junio-septiembre): los días son más largos; puedes sacarles mucho partido. Las temperaturas son más agradables y, aunque las lluvias hacen acto de presencia, es posible estar en la calle. También hay más festivales, la gente aprovecha para salir a la calle y el ambiente es muy alegre. Por el contrario, son meses de temporada alta, donde todo sube de precio y los lugares están ‘más’ poblados. También encuentras más mosquitos en las Highlands.

Invierno (noviembre-marzo): la paleta de colores es tan diversa que es todo un espectáculo. La nieve hace más acto de presencia que la lluvia que, junto con la humedad típica de una isla, hace muy molesto estar en la calle. Por las Highlands puedes llegar a encontrarte carreteras cortadas, forzándote a cambiar tu ruta. Al ser temporada baja, puede haber lugares en los que estés solo y puedas encontrar alojamientos sin previa reserva, dándote libertad de ir a donde quieras.

Salud

De igual forma que la documentación, si eres europeo, con solicitar la tarjeta sanitaria europea es suficiente. Te tarda unos cinco días en llegar a casa.

En este caso, no me dio tiempo a tener a tiempo mi tarjeta, por lo que me hizo un seguro con Mondo. Me decanté por ellos por tener unas coberturas muy buenas con respecto a otros seguros más famosos. Pero lo que me hizo decidirme fue su servicio 7/24 con un médico, a través de WhatsApp.

Aquí puedes contratarlo con ¡un 5% de descuento!

También, como siempre, me llevo un botiquín con los básicos de un viaje: Ibuprofeno, Paracetamol, Fortasec, Almax, tiritas, Polaramide, Omeprazol y gotas para los ojos.

El agua se puede beber del grifo, de hecho, en los restaurantes te dan jarras rellenadas con agua del grifo, y he de decir que el agua está muy buena.

En esta ocasión, como fuimos en verano a Escocia, es muy aconsejable llevar anti mosquitos; ya que en las Highlands hay bastantes debido a la humedad y buen tiempo.

Dinero

Al igual que en todo Inglaterra, se usa la libra esterlina. Hay cajeros, bancos y casas de cambio por cualquier lado.

Prácticamente en todos los sitios aceptan pagos con tarjeta, a excepción de autobuses y poco más. Aconsejo hacer todos los pagos con tarjeta, ya que sacar dinero, dependiendo del banco, cuesta de media unas 2£ de comisión.

Id con lo justo para hacer pagos pequeños y el resto con tarjeta que no cobra comisión.

Alojamientos

Dependiendo de la época en la que vayas, es más recomendable que reserves o no los alojamientos. Por lo general, es mejor ir con ellos cogidos, por si acaso.

Mi primera idea fue alquilar una autocaravana para hacer el roadtrip. En Escocia la acampada es libre y debe ser una pasada despertarte en medio del Valle del Glencoe, rodeado solo de verde y nadie más. Finalmente lo descartamos por comodidad, además, el conducir por carreteras estrechas por la izquierda con una furgoneta… nos daba un poco de miedo; ¡pero pendiente me queda hacerlo para la próxima!

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Si vas a viajar a Escocia en verano, reserva los alojamientos con bastante antelación, no te vas a creer cómo vuelan. Además, en agosto Edimburgo es un festival entero (Fringe Festival), y los alojamientos encarecen bastante sus tarifas, por lo que si queréis pasad el día en Edimburgo para ver el festival, que es una experiencia única, pero pasad la noche fuera de ella, descansareis y ahorrareis a la vez.

En nuestro viaje nos alojamos en diversos tipos de hoteles, albergues y casas turísticas. La búsqueda de todos estos alojamientos los hicimos mediante Booking y Air BNB.

Transporte

Si solo vais a visitar Edimburgo, Glasgow y algún castillo de los alrededores, moveros por autobús o tren.

Si vuestro planteamiento es viajar por toda Escocia una semana o más, y sois dos, alquilar una furgoneta caravana. No es más grande que un coche y se maneja como tal y tenéis vuestra casa portátil que podéis aparcar donde queráis. Si sois más clásicos, alquilar un coche a todo riesgo, que conducir por la izquierda no es fácil desde el principio y algún bordillo te comerás.

Además, las carreteras que unen los pueblos son con muchos baches de doble sentido, por lo que las ruedas y los espejos sufren un poco.

En nuestro caso, en nuestros preparativos del viaje a Escocia, alquilamos el coche en Rentalcars.com que da el mejor precio comparando varias casas de alquiler.

Comida

Dicen que la comida inglesa es mala, pero tengo que ponerlo en duda. Nosotras hemos comido muy bien, comida bien hecha y típica de la zona.

Hemos comido en diferentes establecimientos, desde restaurantes, cafés y food trucks.

Los platos típicos que no debes perderte son: fish&chips, pastel de carne y los huggies, este último no atrevimos a probarlo, son vísceras cocidas que tienen apariencia de morcilla, aun así, no tuve estomago para pedírmelo. ¡ah! Probar todas las cervezas locales posibles, mucho mejor. Todo un descubrimiento fue la sidra escocesa, concretamente la Strongbow, en su versión original o ‘dark fruits’, de frutos rojos.

Al ser una isla, el pescado y el marisco está a la orden del día, no dejéis de probarlo, casi imposible de no comerlo porque te lo ponen en todos lados.

Me gustó mucho ver que en todos los restaurantes a los que fuimos había carta con alérgenos, gluten, lactosa, etc. Y opciones veganas.

Ahorrar

Escocia no es un país barato, además con el cambio de moneda, salimos perdiendo con el Euro. Aun así, hay maneras de ahorrar y no morir en el intento.

Para llegar a Edimburgo cogimos un Uber que nos dejó en la puerta del hotel. Echando cuentas, no salía más a cuenta que coger el Airlink que te lleva hasta la estación de tren de Waverley. Os dejo el enlace de cómo llegar desde el aeropuerto a Edimburgo.

También hay disponibles free tours que te situan muy bien en el contexto del país y excursiones adicionales de estas plataformas. Nosotros lo hicimos a través de Civitatis.

Otra forma de ahorrar con las visitas turísticas es con la Explorer Pass, típica en todos los países. En Escocia existe la posibilidad de comprar esta tarjeta para 3 días (a consumir en 5 días) o 7 días (a consumir en 14 días); esta tarjeta da acceso a los principales castillos y monumentos de Escocia, siempre que estén dentro de la Asociación Histórica de Escocia.

Merece la pena solo con visitar el Castillo de Edimburgo y el Castillo de Stirling, así que si encimas vas a viajar por Escocia, le sacarás bastante partido. Se puede comprar por internet o en cualquier monumento que esté incluido; aunque ahí os tenéis que comer la cola de la taquilla, de lo contrario os la saltáis.

Os dejo el enlace para comprarla.

Presupuesto

El viaje lo hemos realizado a finales de julio del 2018, fechas de temporada alta y coincidiendo con el festival más importante de Escocia, el Fringe Festival; a consecuencia de esto, los precios han sido un poco más elevado de lo normal. Aunque por haber comprado el billete con mucha antelación hemos compensado alguna partida.

El tema de alojamientos lo fuimos cerrando poco a poco, reservando los últimos unos 2 meses antes, al igual que el coche.

Fueron 9 días y 9 noches a lo largo de toda la nación. La última noche al no encontrar alojamiento disponible, y salir nuestro vuelo a las 6 de la mañana, decidimos dormir en el aeropuerto. De ahí que sean los mismos días que noches.

Por lo general, si vas a viajar a Escocia que sepas que es un país caro, pero sabiendo moverte y buscando sitios puede salir un viaje bien aprovechado y con una buena relación calidad-precio.

Yo he vuelto encantada y ¡¡con ganas de volver!! Sigue nuestra ruta por Escocia.

Imprescindibles de Edimburgo

En nuestro viaje a Escocia, paramos dos días maravillosos en la capital. La capital escocesa tiene para ver y hacer mil y una actividades, y más en verano. Pero como no da tiempo a hacer todas, os indico los imprescindibles de Edimburgo en una visita a Escocia.

Castillo de Edimburgo

Es un de los imprescindibles de Edimburgo con mayúsculas, ya que es el monumento más visitado de toda Escocia, y no es para menos. El castillo, o más bien fortaleza militar, es una miniciudad dentro de Edimburgo.

Situada en lo alto de la Royal Mille se puede divisar desde toda la ciudad.

Royal Mille

Es la única milla real que existe en el mundo, ya que tiene más longitud que una milla normal (1,64 metras). Exactamente mide 1,81 metros, y es la distancia que hay desde la residencia de la reina, en el extremo sur, hasta el Castillo de Edimburgo, en el extremo norte.

A lo largo de la calle encontraréis todo tipo de tiendas de souvenirs, pubs, restaurantes e improvisadas actuaciones de teatro y/o música ¡Todo un ambientazo!

Victoria Street

Una de las calles más famosas de Edimburgo. El colorido de sus casas y su situación privilegiada hace que muchos turistas pasen por ella cada día.

Se encuentra justo detrás de la Royal Mille y llega hasta el Grassmarket; plaza que también debes visitar si estás en Edimburgo, con pubs y restaurantes clásicos escoceses.

Pararos a ver las tiendas que hay en Victoria Street, veréis desde tiendas de ropa con ‘kilks‘, tiendas de magia, pajaritas, etc. Cada una de ellas es especial y colorida.

Si podéis, tomaros un bocadillo de la casa rosa. El local se llama ‘Oink‘; hay varios por la ciudad, aunque el más céntrico es éste. Solo hay bocadillos recién hechos de carne mechada de cerdo que cogen directamente de la pieza. ¡Están riquísimos!

Cementerio Greyfiars

Uno de los imprescindibles de Edimburgo debido a sus leyendas negras de asesinatos, torturas y desapariciones de cadáveres. Aquí encontraréis una iglesia coqueta con zona de cafetería, buen refugio para la lluvia.

No dejéis de visitar a Bobby, el perro más famoso de Escocia y guardián del cementerio. Interesaros por su leyenda y por su historia verdadera; dista mucho una de la otra, pero las dos igual de buenas.

Museo Nacional

¡¡Un museo gratis!! Nos sorprende… pero en Escocia, todos los museos lo son, ‘Dios salve a la Reina’. Podéis encontrar una colección de todo lo relacionado con la historia de Escocia, desde sus orígenes, clanes, vestimentas, guerras, hasta los inventos de hoy en día de Escocia.

Su edificio principal es de hierro fundido blanco con encanto clásico y techo de cristal, que dota una iluminación preciosa a toda la estancia.

Pero… ¿Qué destaca por encima de todo en el museo? ¡¡La oveja Dolly!! Podéis verla aquí disecada; desentona un poco con el resto de la sala, que es interactiva con múltiples juegos para niños, pero… ahí está.

Calton Hill

by Pixabay

Esta colina cerca de la New Town es un pequeño recinto con diferentes monumentos conmemorativos. Se considera la pequeña Acrópolis de Edimburgo por el parecido de sus monumentos a templos de Grecia. Párate a admirar los monumentos a inventores como Graham Bello el Almirante Nelson.

Es un mirador muy famoso de Edimburgo desde donde ver una panorámica de la ciudad con el Arthur´s Seat de fondo y el mar.

Arthur´s Seat

Las vistas hablan por sí solas.

Merece la pena subir a este mirador de 251 metros de altura. Desde su cima, muy ventosa, se puede divisar Edimburgo con montaña y mar, todo en uno. Cuesta asimilar que una ciudad tenga todo a escasos metros.

Subir hasta aquí lleva unos 45 minutos, pero no es nada costoso. Aun así, llevad calzado preparado para senderismo y/o montaña, el camino es de tierra y puedes tener resbalones tontos que te den problemas (presenciamos un rescate precisamente por este motivo).

New Town

Su nombre lleva a equivocación, aunque sea el ‘nuevo barrio’ no pierde su encanto típico de Edimburgo. Siente la diferencia de el orden en sus calles cuadriculadas, a diferencia de los callejones y recovecos de la Old Town.

Pasea por la grandiosa Princess St. Donde encontrarás de un lado los jardines con el mismo nombre y, al otro lado, tiendas de las principales marcas de moda. Siéntate en uno de los bancos del Princess Street Garden y admira como se alza el Castillo de Edimburgo.

The Caley Picture House

Merece mucho la pena ir a este restaurante, por su originalidad como por su comida a muy buen precio. Está en la calle 31 Lothian Rd, a 5 minutos andando de Grassmarket.

Es un antiguo cine muy ben restaurado donde ahora la gente de Edimburgo se reúne para tomar pintas o cenar. Tiene varias plantas y las vistas desde arriba son muy buenas.

La comida es típica escocesa, de muy buena calidad y cada día tienen una oferta especial que sale a muy buen precio; también tienen una carta de bebidas muy grande.

Nos gustó tanto que repetimos la segunda noche que estuvimos alojadas.

Insisto: ¡A muy buen precio!

Iglesia Royal Mille

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Otra iglesia reconvertida en cafetería/restaurante, muy típico en Escocia. Aquí puedes comer y cenar platos muy comunes, pero destaca su hora del té’, aunque parece más un ‘brunch’. Pastas, sándwiches, bollos, mermeladas, ufff, todo un despliegue imposible de comer. Hasta las 17h puedes disfrutar del té en esta céntrica iglesia por 20€ por persona.

Estos son nuestros imprescindibles de Edimburgo. Puedes verlos en un día, apurando, o en dos disfrutando de cada uno de ellos. ¿Qué te ha parecido? ¿Te animas a descubrir Edimburgo? Déjanos tus comentarios más abajo.

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