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Día 9: Karak y vuelta a Ammán

Este día era de camino hacia Ammán para devolver el coche y terminar nuestro periplo por Jordania. Por delante, teníamos 4 horas de coche desde Aqaba hasta Ammán (pasando por Karak). Fuimos por la carretera del desierto. Es una autopista muy llana y una de las dos principales vías de Jordania.

Al ver que íbamos bien de tiempo decidimos pararnos a ver el Castillo de Karak, está a la mitad del camino. Así utilizábamos por ultima vez nuestra Jordan Pass.

Es considerado uno de los castillos mejores conservados de Jordania, aunque está en ruinas. Situado en lo alto de una montaña, impone verlo desde lejos. Con su situación privilegiada fue escenario, y vencedor, de muchas batallas.

El paseo por el castillo puede durar lo que tu quieras, hay montones de pasadizos, túneles que suben y bajan, entras por un sitio y sales por el otro lado del castillo. También hay un museo, pero cuesta entrar, y al no querer pararnos mucho no entramos.

Decidimos comer en Karak y, posteriormente, seguir nuestro camino hasta Ammán. Sabíamos que encontraríamos atasco al entrar en Ammán y fue un caos. Creo que tardamos unos 40 minutos más de lo que teníamos estimado, pero llegamos con tiempo de dejar el coche.

Después nos fuimos al hostal donde pasaríamos unas horas, ya que nuestro vuelo salia muy temprano. Dimos nuestro ultimo paseo por el centro de Ammán, hicimos nuestras últimas compras, compramos unos shawarmas enormes y descansamos todo lo que pudimos hasta irnos al aeropuerto.

Nos despedíamos de Jordania con un muy buen sabor de boca. Llenos de experiencias únicas, bonitas, irrepetibles y sorprendidos de lo que este país da. Su gente es extraordinaria, solidaria, amable y divertida.

Fue nuestro primer gran viaje, nuestra primera incursión en oriente, y no pudo ser mejor. Por delante nos quedaban unas horas de vuelo, una escala en Roma y montones de recuerdos ansiosos por contar.

¿Dónde comer en Karak?

Nos dejamos llevar por la primera elección que aparecía en la guía de Lonely Planet, y no estuvo mal. Kir Heres Restaurant está justo en la misma calle de la entrada al Castillo de Karak. Es pequeño y modesto, pero la comida estaba rica, comimos dos estilos de pollo en kebab y asado, y no estuvo mal. Por la zona no vimos mucho más y la pinta era aceptable.

Un día en Aqaba

Después de recoger nuestras cosas y dejar el desierto del Wadi Rum, nos dispusimos a pasar un día en Aqaba. Condujimos una hora aproximadamente por la carretera del desierto antes de llegar a esta preciosa ciudad.

Aqaba, ya nos habían dicho, es una ciudad de vacaciones para los jordanos, y se refleja en su arquitectura; es más moderna, con casas blancas, amplias y con jardín.

Nos costó encontrar el hotel y, una vez dejadas las cosas, nos pusimos en camino, con el mapa que nos habían facilitado en la recepción, a dar un paseo relajado en esta ciudad que respira otro ritmo diferente a todo Jordania.

Paseo Marítimo

Aqaba, como cualquier ciudad de vacaciones, se centra en su paseo marítimo, ahí es donde está la vida. Vimos muchos restaurantes, tiendecitas y vendedores de café, flotadores, etc.

Había muchas barcas que ofrecen un paseo por el Mar de una hora, pero no nos apetecía mucho, queríamos andar y mezclarnos con la gente de allí, más que hacer una turistada.

Aquí también se encuentra la bandera de Jordania más alta del país, su asta mide 130 metros y se puede ver desde los tres países que confluyen en esta parte del Mar Rojo (o cuatro): Egipto, Israel, Arabia Saudí y Palestina.

Mezquita blanca

Su mezquita Sharif Hussein Bin Ali impresiona por su blanco impoluto y sus dimensiones. Nosotros no pudimos entrar por estar en la hora de la oración, pero se permite la entrada para verla. Dentro del reciento hay jardines con palmeras muy bien cuidados, como la mezquita, recién reformada. Si podéis admirarla de noche iluminada.

Mar Rojo

Pero lo que de verdad queríamos hacer en Aqaba era ir a sus playas y bañarnos en el Mar Rojo; así que después de comer con vistas a la mezquita, cogimos el coche y nos fuimos al sur de Aqaba, a unos 10 minutos en coche. Nos paramos en la playa que hay en ‘Aqaba Marine Park’. Es gratuito, tienen aparcamiento y una zona de barbacoas donde los jordanos pueden pasar todo el día. Cuanta con baños y vestuarios para cambiar.

La playa es mas bien de arenisca y piedras, no arena fina como estamos acostumbrados, pero el agua es un azul turquesa muy intenso.

Después de instalar ya nuestras cosas en la arena vinos los problemas… vimos que la gente nos miraba mucho, al ser extranjeros, lo normal; pero cuando quisimos meternos al agua vi que alrededor todas las mujeres se bañaban con ropa o burkini. Había leído que a las extranjeras no les pasaba nada por ir en bikini, de hecho, en el Mar Muerto me había bañado así y no tuve problemas. Pero aquí me sentí observaba y no fui capaz de quitarme la ropa; yo me quedé sentada en la toalla mientras Sergio se bañaba ☹.

Más tarde vi a una señora mayor paseando por la orilla en bikini, ¡me tiré a por ella! Resultó ser francesa a la que no le importaba si la miraban y después de hablar con ella y verme con miedo, me preguntó si quería meterme con ella al agua, le dije que ¡sí! Me quité los pantalones, pero me dejé la camiseta que me cubría por debajo de las caderas y nos metimos al agua, por fin.

Mientas nos metíamos una chica jordana con burkini, muy amablemente se nos acercó, y con un perfecto inglés me dijo que, si alguien me decía algo o se metía conmigo que, por favor, le avisara para no tener miedo. Me sentí mucho más segura con alguien local apoyándome, porque si no veía a Sergio peleándose con toda la playa, jeje.

Cuando me quedé sola, me puse a bucear y ¡vi de todo! Erizos de mar, corales, pececitos de colores, estrellas… vi a un señor que llevaba algo en la mano y, con señas, le dije si me lo enseñaba, y era un ¡pez globo! ¡qué bonito era! Cuando lo soltó me dijo que le acompañara a ver más peces y vimos un montón. Se portó genial conmigo, pero ya estaba agotada y me salí.

Una vez fuera, Sergio estaba sentado con unos jordanos charlando amistosamente. Estábamos tan bien que nos quedamos a ver la puesta de sol en esta playa, una preciosidad con Egipto de fondo.

Después, recogimos nuestras cosas, nos cambiamos en el hotel y dimos una vuelta por el bazar de Aqaba; después, cenamos algo ligero y a dormir para coger fuerzas en el viaje de vuelta a Ammán.

Pasamos un día en Aqaba con dos caras: la conservadora con la mujer, hasta este día no me había sentido intimidada en Jordania; y la tolerante y amable donde cada persona te intenta ayudar sin obtener nada a cambio.

¿Dónde comer en Aqaba?

Comimos cerca del hotel, con vistas a la Mezquita blanca, recomendación del recepcionista del hotel: Al Shami Restaurant. No os dejéis llevar por la impresión de la entrada, al lado de una carnicería y con unas escaleras dudosas. La comida es muy abundante y muy rica. Comimos todo lo que veis en la mesa por unos 15JD.

Como salimos tan llenos de la comida la cena fue mucho más ligera. Fuimos a dar un paseo y vimos una zona llena de restaurantes, como si Benidorm se tratase; el que nos llamó más la atención por parecer más tradicional fue: Ali Baba Restaurant. Tiene una vitrina de pescados muy frescos, que tenían muy buena pinta, pero estábamos saturados de comida; Solo pedimos hummus y un sándwich.

Y hasta aquí nuestra ruta de un día en Aqaba. Nuestra ruta por Jordania llegaba a su fin, pero todavía quedaba aventura…

¿Te ha parecido interesante nuestro día en Aqaba? ¿Tienes preguntas? Déjanoslas en comentarios y te contestaremos.

Desierto Wadi Rum

Este día salimos de Petra dirección a otra parada a la que teníamos muchas ganas: el desierto Wadi Rum. Desde Wadi Musa el trayecto dura una hora y media por la carretera del rey y la carretera del desierto.

Ir por la carretera es toda una aventura, te encuentras con camiones dando la vuelta como si en una rotonda estuvieran, hay ovejas y camellos, que se te cruzan y debes parar, o furgonetas y coches que giran a la izquierda cruzándose cuatro carriles para ir a la gasolinera o a la salida correspondiente. Un caos ordenado.

Una vez que llegas a la entrada del desierto debes pararte en el centro del visitante para mostrar tu Jordan pass, la entrada es gratuita con ella, y registrar tu visita en el desierto.

Nosotros contratamos un paquete de un día entero en 4×4 y alojamiento en un campamento beduino. Después de mucho buscar nos decidimos por el Mohammed Mutlak Camp y fue todo un acierto. Contactas con ellos a través de mail, te contestan a todas las posibles preguntas que te surgen y te ayudan en todo. Una vez reservado, te mandan un mail con las indicaciones para la recogida e inicio de la actividad.

La hora de recogida es las 9 am, pero por el camino desde Petra, llegamos a las 10 am y no hubo problema. Te recogen en un parking a la entrada del poblado de Wadi Rum donde dejas el coche a buen recaudo hasta el día siguiente.

A nosotros nos recogió Mandouk, primo de Mohammed, dueño del campamento, quien nos llevó con su familia a tomar un té riquísimo. Después de esta parada, pusimos rumbo en el techo del Jeep al ¡desierto!

Al principio da miedito subir al techo del Jeep sin niguna protección, nada más que una cuerda a la que te agarras con la mano, pero es lo mejor que pudimos hacer; sentir el aire del desierto, la velocidad, las dunas… es una sensación indescrptible, y si le sumas la música de fondo que nos ponía Mandouk… no se nos olvidará nunca.

La ruta que hicimos fue:

Manantial de Lawrence de Arabia

Es la entrada al desierto y, dicen que, es donde escribió el libro con el mismo nombre y subiendo la colina hay una fuente donde solía ir Lawrence a asearse. Nosotros no conseguimos llegar hasta la fuente, es un camino de roca y piedra muy empinado.

Bajo la montaña hay un abrevadero que lleva haciendo sus funciones durante miles de años.

Dunas

Saben perfectamente que lo que queremos ver son dunas infinitas y subir y bajar por ellas, disfruta de vistas exclusivas y es lo que hicieron, nos llevaron a una duna preciosa desde donde se podía sentir el desierto, con tormenta de arena incluida, y ver el Jebel Rum y Jebel Qattar en todo su esplendor.

Inscripciones nabateas

Siguiendo nuestro camino, llegamos hasta el Jebel Khazali, donde se encuentran inscripciones tamudeas y nabateas en la piedra caliza. Estos dibujos muestran la vida hace miles de años, sus animales e, incluso, una mujer dando a luz.

Después de ver estos puntos de interés parar en varias formaciones rocosas muy bonitas, paramos a comer a la sombra de una montaña protegidos del viento que azotaba ese día.

Mandouk cocinó para nosotros, nos montó un picnic en el desierto digno de un jeque. El guiso que comimos estaba hecho a base de verduras y atún; todavía recuerdo el sabor tan rico que tenía. Nos gustó tanto que repetimos los dos. Además, nos puso pan, olivas… vamos que no faltaba de nada.

Mientras comíamos Mandouk nos fue contando el estilo de vida beduino, costumbres, creencias, etc. Fue una conversación muy interesante.

Después del banquete que nos dimos los tres, proseguimos el camino entre dunas y montañas, nos divertimos muchísimo, no parábamos de reír los tres y Mandouk al vernos disfrutar aceleraba más el Jeep.

La seta de Wadi Rum

El Wadi Rum no es un desierto cualquiera, todo arena, calor y tranquilo; es un desierto rocoso con temperaturas muy bajas en invierno y muy altas en verano, nada que ver con el Sahara u otros desiertos. Aquí la erosión del aire que azota al desierto ha hecho formaciones rocosas muy curiosas, como la seta, los beduinos llaman así a esta roca, es evidente por qué, ¿no?

Cañón de Barrah

‘Llegó la hora de caminar´, así nos dijo Mandouk. Paró el Jeep en un cañón donde no se veía apenas nada por culpa de la arena y nos indicó que siguiéramos rectos, que él estaría al otro lado. Le dijimos repetidas veces que estaba de broma, pero nos decía una y otra vez que no. Así que con el miedo en el cuerpo de no saber a dónde íbamos, literalmente porque no se veía nada, emprendimos el camino.

Finalmente, fue un paseo muy agradable donde te puedes sentir como un beduino más recorriendo su desierto. Lo disfrutamos mucho.

Puente de roca Burdah

Otra de las formaciones producidas por la erosión del viento y la lluvia son los puentes de roca que existen.

Burdah es el más grande de los que existe, tiene 80 metros de altura; y se nota, porque fue donde nos encontramos mas turistas tomando la típica foto subidos al puente. La subida se las trae, ya que al haber mucha gente esta pulida y no hay donde agarrarse.

Atardecer en Wadi Rum

Ya se iba acabando el día; un día lleno de emociones y aventuras, pero, antes de ir al campamento, Mandouk nos llevó a un par de dunas mas para admirar el atardecer en el desierto.

Es una sensación maravillosa estar solos, sentir la libertad, la calma, la paz que se respira en el desierto, el saber que nada ahí importa, nada más que vivir.

Campamento beduino

Finalmente llegamos al campamento, que resulto estar ¡vacío ese día! Teníamos todo el campamento para nosotros, podíamos ir donde quisiéramos. ¡Una gozada!

Disfrutamos de un atardecer único en el mundo, solos, con todo el desierto para nosotros y el silencio, con el Jebel Qattar a nuestros pies. Las fotos hablan por sí solas… Lo recordaremos para toda nuestra vida.

Con Mandouk nos sentimos en plena confianza, nos enseñó la cultura jordana y beduina, el trato que recibimos fue excelente, era como estar con un amigo con el que podías hablar de todo y veías las diferencias culturales que existen. Solo podemos tener palabras de agradecimiento por todo lo que nos dio y regaló ese día.

Esa noche nos esperaba una cena digna de un banquete; cocinaron solo para nosotros con lo que sobró mucha comida, pero estaba ¡toda buenísima! Después nos sentamos junto con Mandouk y el cocinero (no recuerdo el nombre) en la fogata y estuvimos hablando relajadamente durante horas y escuchando música. Toda una experiencia increíble; y con todo lo vivido este gran día nos fuimos a la cama con una sonrisa imborrable.

Si vais al desierto del Wadi Rum, os aconsejo lo siguiente: ya entrada la noche sentaros en la escalera de vuestra tienda de campaña y escuchad; atrapad ese sentimiento y guardadlo para siempre. Quien lo haga me entenderá.

Al día siguiente nos esperaba un amanecer espectacular y solitario en el desierto. Cuando ya estuvimos más despejados fuimos al abundante desayuno que nos tenían preparado, imposible de comer todo ¡y buenísimo!

Después de esto, recogimos nuestras cosas y nos montamos por última vez en el techo del Jeep; sintiendo el aire vespertino del desierto, los rayos mañaneros del sol y saboreando, por última vez, el sentimiento de libertad. He de confesar que una lagrimita se me saltó al abandonar el desierto.

Volveríamos allí con los ojos cerrados para vivir más intensamente el desierto más bonito del mundo. Se nos hizo demasiado corto, pero debíamos seguior con nuestra ruta

¿Qué os ha parecido nuestro día en el desierto del Wadi Rum? ¿Sabías que es el más grande del mundo? Jordania nos regaló momento para guardar toda nuestra vida. Cuéntanoslo en comentarios…

Petra: de ciudad perdida a maravilla del mundo

Este día nos levantamos pronto para ir a pasar dos días en Petra. El camino desde Madaba hasta Wadi Musa , el pueblo de Petra dura unas 3 horas; hay dos vías para llegar, la carretera del desierto y cruzar Wadi Mujib; escogimos este último para disfrutar de los valles y ver algo más profundo de Jordania. Vimos pueblos muy pequeños, carreteras estrechas con muchas curvas, pero disfrutamos un montón de las vistas.

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Llegamos a Wadi Musa sobre las 12 de la mañana, fuimos al hotel a dejar las maletas; entre gestiones y demás nos dio la hora de comer, así que paramos pronto para ir a la entrada de Petra.

NOTA: si vas en coche hay un parking grande justo en la entrada del recinto gratis y con policía turística.

Una vez pasada la entrada del recinto, sus tiendas y demás te escanean la Jordan Pass. Nada más pasar este torno ves muchos burros y caballos que te bajan hasta la entrada del Siq. Por favor, no los uséis, por mucho que os digan que es gratis, que hay mucho camino, calor, etc. Es mentira y, sobre todo, explotan a los animales y los tienen en unas condiciones muy malas. ¡Paremos esto! Bajad andando y disfrutando de las cuevas de los Nabateos.

Hay muchas guías de Petra, de rutas, etc. Por lo que yo os voy a contar qué es lo imprescindible, cómo disfrutarlo sin aglomeraciones y rincones secretos de Petra dependiendo del tiempo del que dispongáis para vuestra visita.

¿Cuánto tiempo es necesario para ver Petra?

Nosotros contamos con casi dos días en Petra y vimos bastante. Me hubiera gustado tener medio día más, pero estuvo bien.

El tiempo ideal para ir tranquilamente, hacer varias rutas de senderismo, fotos, disfrutar, etc. es dos días completos.

Tened en cuenta también el calor, dependiendo de la época que vayas claro, pero aun así hace calor, esto os ralentizará. También hay muchas escaleras y cuestas y, a no ser que seáis deportistas asiduos, os tendréis que parar para recuperar fuerzas.

¿Qué llevar a Petra?

¡¡¡¡Agua!!!! Si vas a pasar dos días en Petra será lo que más valores. Llevaros un par de botellas grandes de agua bien fresquita para que os dure todo el día, hay tiendas dentro del pueblo de Petra, pero no tienen botellas grandes, solo pequeñas.

Preparad la mochila con gafas de sol, una gorra, protector solar, algún snack para picar, etc. Y por supuesto, vuestra cámara de fotos, os vais a cansar de tirar fotos en cada rincón.

¿Dónde comer?

Nosotros el segundo día optamos por comprar en una tienda de comida para hacernos sándwiches y hacer un picnic dentro de Petra, así podéis parar en algún puestecito a la sombra y disfrutar de las vistas. Hay varios locales dentro de Petra con comida, pero son un pelín caros y dan bocadillos también.

Historia de Petra

La ciudad perdida de Petra estuvo oculta durante más de 1.000 años, gracias a este esfuerzo por ocultarla de los ladrones y cazatesoros ha llegado hasta nuestros días. En ella, se han encontrado resto que datan de hasta 7.000 años a.C.

Ciudad de comerciantes, fue un paso clave entre oriente y occidente. En su época de máximo esplendor llegó a contar con una población de 30.000 habitantes.

A día de hoy se siguen encontrando restos de lo que fue Petra antaño. Para más información sobre la historia de Petra pincha aquí.

Imprescindibles de Petra

El Siq

Adentrarte en el Siq es entrar en un mundo aparte. Déjate llevar por sus curvas, sus luces y sombras, tómate tu tiempo para disfrutar del camino; y cuando te quieras dar cuenta tendrás delante de ti El Tesoro de Petra, guarda bien ese momento en tu memoria. Será increíble.

El kilómetro y medio que dura El Siq se convierte en una experiencia mágica, y solo es la punta del iceberg de Petra. A lo largo del camino te encuentras con cuevas que fueron casas en la antigüedad, pequeños altares excavados en la piedra y esculturas que cuentan cómo era la vida cuando la ciudad estuvo habitada.

Te recomiendo que recorras El Siq en diferentes horas del día, verás como la luz del sol cambia el paisaje, los colores e, incluso, la forma.

El Tesoro

Giras en El Siq y ves algo al fondo, luz solar, algo en la pared, crees que es El Tesoro…pero no, no puede ser, ¿No? ¿Será? ¿Has llegado? No te lo crees, y le das mil vueltas, pero finalmente ves que sí: estás ante El Tesoro de Petra. Ese sitio tan imaginado en tus sueños, visto en películas y te preguntas: ‘¿Cómo estoy yo delante de él?’ ‘Tanto tiempo esperándolo y aquí estoy’; pues sí.

Disfruta de este momento, lo recordarás para siempre.

Así nos sentimos cuando nos plantamos delante de El Tesoro. ¿Impresiona? Sí rotundo. Te quedas fascinado por la grandiosidad del sitio, impactado e inmóvil. Después de unos minutos te empiezas a mover, a acercarte a él y comprobar que esta vacío, pero te da igual.

Contempla la fachada y fíjate en lo tremendamente pulida que está, pregúntate cómo pudieron hacerlo, y sorpréndete con la explicación.

No puedo decirte más… disfrútalo.

Una vez decidas moverte, entrarás en la ciudad de Petra, verás las Tumbas reales, el Teatro romano, etc. pero si quieres admirar el Tesoro desde lo más alto, te recomiendo que, siguiendo las Tumbas reales, sigas las indicaciones de ‘Jebel al-Khubtha’. El ascenso y el descenso te ofrece unas vistas espectaculares, pero al final del camino llega el premio: disfrutar de El Tesoro desde arriba y solo. No debes perdértelo si pasas dos días en Petra.

El teatro romano

Cuando pasas el Tesoro te quedas bloqueado, sin saber a dónde ir, pero en seguida ves al fondo el Teatro romano y vas derechito a él, mientras ves a ambos lados cuevas/casas de los Nabateos que aún habitan Petra.

Verás un teatro entero esculpido en roca que se conserva en perfecto estado; y eso que tiene más de 2.000 años. Al fondo del teatro verás más tumbas antiguas dentro de la colina.

En los alrededores tenéis puestos de souvenirs y comidas; echad un ojo porque están muy bien de precio.

Las Tumbas Reales

Aunque lo que más llama la atención cuando estás en el Teatro romano son las Tumbas reales que se encuentran justo enfrente. Sus fachadas alzadas al cielo dentro de la roca son increíbles.

Las tres tumbas principales son:

  • La Tumba de la Urna: es la primera que te encuentras según vas adentrándote, la reconocerás por la urna que tiene en la fachada.
  • La Tumba de la Seda: reconocible por sus juegos de diferentes tipos de piedra que, pulidas, semeja a la seda. Es como si el viento circulara constantemente por la piedra de esta tumba.
  • La Tumba del Palacio: la más grande de todo Petra. Se reconoce por su cantidad de columnas y pisos, asemeja a las construcciones romanas, de ahí su nombre.

Puedes acceder a alguna, y aunque los escalones ya estén perjudicados, merece la pena la subida. No es difícil y en cinco minutos has llegado. Una vez dentro de las tumbas llama mucho la atención los tonos tan diferentes que tiene la piedra caliza, las inscripciones y su buen mantenimiento.

El monasterio

Es la guinda de Petra. Un imprescindible en tus dos días en Petra. Se encuentra al final de la ciudad y, tras subir 800 peldaños, te sorprende El Monasterio. El paseo, aunque sea cuesta arriba es agradable, puedes (debes) pararte y admirar el paisaje. Mira hacia atrás y deléitate con las vistas.

Además, por su situación, al final de Petra y el camino de subida, los grupos de turoperadores no llegan hasta aquí, por lo que hay mucha menos gente.

Al igual que en El Siq, hay burros que te hacen el trabajo duro, pero insisto, no lo hagáis, sufren demasiado los animales. Además, ‘No pain no gain’ (sin esfuerzo no hay gloria). Cuando lleguéis arriba podréis decir ‘Lo hice y pude’.

El Monasterio, al igual que El Tesoro, está esculpido en piedra caliza, pero cuenta con unas medidas más grandes. Su fachada está menos ornamentada, pero igualmente es espectacular; se cree que fue una iglesia bizantina después de tumba, como lo demuestran las cruces talladas por dentro.

En frente del Monasterio hay una colina que conduce a dos miradores impresionantes. Desde ellos, si el día y la calima acompañan, se pueden divisar el Wadi Araba, Israel y los Territorios Palestinos.  

El altar de los sacrificios

Esta ruta se inicia con unas escaleras en el lado izquierdo del pasillo que hay pasado El Tesoro. La subida es fácil, ya que hay descansillos. Además, parareis a disfrutar de las vistas, tomar fotos, etc. Esto se puede hacer en el día dos en Petra.

El ascenso puede durar una hora aproximadamente, pero una vez arriba… ¡querrás continuar! Nosotros nos encontramos con un puesto donde no había nadie, y ahí nos pusimos a descansar con una sombra muy agradecida y unas vistas impresionantes.

El sendero después continúa con una bajada que llega hasta pasado la calle de las columnas, nosotros no bajamos por ese sentido ya que fue de lo último que hicimos el segundo día y teníamos que ir en sentido salida de Petra y esto te lleva al centro de la ciudad.

La calle de columnas

Es la arteria principal de Petra, desde ella salen diversas rutas, empieza con El Ninfeo, la antigua fuente de agua, la reconoceréis por el único árbol que da sombra y acaba en el Qas al-Bint, un edificio muy bien conservado dedicado a los dioses Nabateos, parecido a un bloque entero de piedra cuadrado. Desde aquí, veréis el inicio del ascenso hacia El Monasterio.

A ambos lados de la calle se ubicaban varios edificios públicos, de hecho, siguen excavando para recuperarlos. Adentraros en los templos que se están descubriendo y veréis la magnitud de las construcciones. Uno de ellos es El Gran Templo, y hace justicia a su nombre, sus dimensiones son descomunales.

En ella los Nabateos se mueven con caballos, camellos y burros, puedes ver carreras entre ellos.

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Otras actividades

Hay muchos más senderos para perderse más de dos días en Petra, también existe Little Petra, pero sólo visitadla antes de ir a Petra, ya que después os decepcionará. Podéis hacer infinitas rutas, yo aquí he puesto lo imprescindible que cubre dos días enteros.

También existe ‘Petra by night’, una visita nocturna que se celebra los lunes, miércoles y jueves. No está incluido en la entrada normal de Petra y cuesta 17JD por persona.

Es un espectáculo nocturno que comienza a las 20.30 y termina a las 22.30, en donde se puede ver El Tesoro iluminado por miles de velas y música en directo.

Nosotros no tuvimos tiempo de ir, pero debe ser todo un espectáculo ver El Tesoro de esta manera, una experiencia para deleitarse con los cinco sentidos.

Os dejo un vídeo resumen de Petra que os hará ir corriendo a ver esta maravilla del mundo ¡ya!

Para no perderos la experiencia que vivimos en el desierto de Wadi Rum, pincha aquí.

Betania y Monte Nebo

Este día iba a ser más relajado que el anterior, aunque no menos interesante. Nuestra primera parada fue en Betania, lugar donde se estableció Juan el Bautista y donde se cree que Jesús de Nazaret fue bautizado.

Betania

Se encuentra a 9 km al norte del Mar Muerto y se tarda en llegar aproximadamente una hora. Por la carretera pasas por el Monte Nebo (contaré nuestra parada más adelante). Para localizarlo por el GPS debes poner ‘The Baptismal Site of Jesus Christ’, te dejo el enlace.

Una vez allí, se debe dejar el coche en el parking que disponen y comprar la entrada, que cuesta 12JD para los extranjeros, y esperar a que salga el siguiente bus hasta el enclave; no dejan bajar con tu propio coche. El trayecto en bus dura unos 15 minutos.

Cuando bajas del autobús te reúnen en grupo y te van guiando por las diferentes paradas que hay y te explican, en inglés, los lugares. El mas especial es, por supuesto, donde se cree que manaba el rio Jordán y fue bautizado Jesús. Es un pequeño edificio de piedra con tejado de madera, una de las tres iglesias que existían en este sitio.

Siguiendo el recorrido os encontrareis con el río Jordán, donde si vas con un cura te puede bautizar, puedes coger agua del río para llevarte o, simplemente, puedes ver celebraciones religiosas tanto en la costa este, perteneciente a Jordania, como en la costa oeste, ya parte de Israel.

También hay una iglesia, perdonar, pero no recuerdo el nombre, que por dentro es muy bonita, con unos colores preciosos y cargada de simbología.

Al salir de la pequeña iglesia ya te llevan de vuelta donde te deja el bus para subirte y acabar la visita. Ahí también hay una tienda de souvenirs de todo tipo un poco subido de precios.

En general, la visita a Betania es interesante la visita por el lugar tan especial que es para la religión del cristianismo, pero la sensación de ser ganado y que te llevasen de un lado a otro sin poder admirar en profundidad el lugar no me gustó nada.

Dejando atrás Betania, paramos en unos almacenes que vimos de barros del Mar Muerto. Hay muchos por la carretera y recomiendo parar y comprar souvenirs del mar en ellos. En cuanto a barros, hay muchas marcas y cualquiera, según estuve leyendo, es buena; así que prueba y llévate algo a casa del Mar Muerto.

Monte Nebo

Más adelante, paramos en el Monte Nebo, lugar donde se dice que Moisés vio la Tierra Prometida, pero no se le permitió entrar, y murió a sus 120 años. La entrada cuesta 2JD

NOTA: Si llevas cámara tendrás que pagar 2JD más. No saquéis la cámara, ya que os harán dejarla en una consigna que tienen a la vista de todos;  yo guardé la cámara en la mochila y tan ricamente.

Después de un paseo entre mosaicos y restos arqueológicos llegas a lo alto del Monte Nebo, donde una señal te explica bien qué hay en cada dirección y, aunque a nosotros el calor y la arena no nos dejaba ver bien, puedes hacerte una idea del Valle del Jordán que tienes delante de ti.

Aquí también esta la iglesia y el monumento a Moisés, una serpiente de metal. La iglesia ha sido descubierta recientemente y restaurada, es posible visitar. Dentro verás unos mosaicos impresionantes que datan del 530 DC.

Es un paseo agradable donde puedes ver el Valle del Jordán al completo y desde arriba; que no te llevará mas de una hora en recorrer.

Ya finalizada la visita, nos dirigimos a Madaba a comer, descansar un rato y recorrer las calles de Madaba.

Por la tarde disfrutamos de un paseo agradable por el centro de la ciudad; callejeamos por su zoco, entramos a la Iglesia de la decapitación de Juan Bautista; aquí nos dejaron bajar a las catacumbas donde se encuentra el Museo de la Acrópolis, con un pozo de mas de 3000 años, y rincones por todos lados. SUPER INTERESANTE DE VISITAR.

Posteriormente fuimos a cenar algo ligero y a descansar para la joya de la corona al día siguiente: nuestra llegada a Petra.

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¿Dónde comer en Madaba?

Madaba (comida): Ayola Café, donde comimos bastante bien. Hummus y un bocadillo local caliente y un kebab muy ricos; aquí los kebabs son los clásicos, carne en un pincho de metal con muchas especias, nada que ver en España. La comida fue barata, pero no sabría decir cuánto, pero no más de 8JD en total.

Madaba (cena): Adonis Restaurant&Café, no teníamos mucha hambre así que solo cogimos un par de platos a compartir. Tampoco sabría decir cuanto costó, pero no más de 15JD todo.

¿Quieres ver qué ruta hicimos por Petra para no perderte nada?

Jerash y el Mar Muerto

El segundo día fuimos a recoger nuestro coche de alquiler en taxi y pusimos rumbo a nuestros objetivos del día: Jerash y el Mar Muerto.

Nuestros objetivos para este día eran:

Salir de Ammán en coche es una odisea, vienen coches en todas direcciones y no se paran ante nada, jeje. Pero una vez fuera de la ciudad, la carretera es fácil y sin problema.

Jerash

40 minutos después llegamos a Jerash, o Gerasa, es la ciudad romana mejor conservada fuera de Italia, y llegar a ella es muy sencillo; hay indicaciones todo el camino. Es la segunda atracción turística de Jordania, por detrás de Petra. La entrada está incluida en la tarjeta Jordan Pass, sino cuesta 3JD.

Visitar este conjunto nos llevó, al menos, un par de horas; te darás cuenta de la magnitud que tenían las construcciones romanas… ¡todo a lo grande!

Cuando llegas a la ciudad de Jerash solo tienes que seguir las indicaciones al conjunto histórico después, girando a la izquierda, encuentras el parking gratuito.

NOTA: En todos los parkings de Jordania hay policía turística, está genial, ya que te ayudan en todo y te vigilan el coche.

Después de pasar por el pequeño zoco de la entrada verás al fondo la Puerta de Adriano, ¡todavía no has entrado a Jerash! Hace falta que pases el arco y recorras todo el hipódromo para ver un pequeño edificio a la derecha donde verás la taquilla (mientras puedes ir viendo la Puerta de Adriano, el hipódromo que se sigue usando a día de hoy y más edificios de la época). Aquí te escanean la Jordan Pass y por fin entrarás en el conjunto histórico. Solamente este paseo, entre fotos y admirar e informarte de lo que estás viendo lleva una media hora.

Una vez dentro de Jerash, lo primero que te encuentras es con la Plaza Ovalada. El efecto óptico se agudiza por las piedras del suelo que van de más pequeñas, desde el centro, a bloques de casi dos metros en los extremos; rodeada de 56 columnas, debió servir de foro o mercado en la antigüedad.

Hoy es un punto de referencia y encuentro para descubrir las diferentes parte de esta ciudad.

Atraídos por la música, nos decantamos en descubrir primero el Teatro del sur, el más grande de los dos que tiene la ciudad. Con capacidad para 3000 personas, hoy en día todavía alberga conciertos por su fabulosa acústica.

Al lado del teatro, se encuentra el Templo de Zeus, del que quedan unas pocas columnas, las cuales harían falta 4 personas para rodearlas con los brazos. Dentro de este templo habría una estatua gigante de Zeus. Desde aquí tienes unas vistas preciosas de toda la ciudad.

Después pusimos rumbo al norte de la ciudad por la Avenida de las columnas o Cardo Maximus. Es la avenida principal flanqueada a ambos lados por columnas y donde se sitúan ruinas de diferentes edificios, desde baños, casas de nobles, iglesias, edificios públicos, etc.

Al final de esta avenida te encuentras con el segundo teatro, el Teatro del norte, más pequeño que el primero, pero igualmente muy bien conservado. Sirve de cobijo para el sol abrasador después de pasar por la avenida de columnas… Cuando fuimos debía haber un meeting político, ya que había muchas banderas y carteles con el candidato.

Después subiendo un poco más, nos encontramos con el Templo de Artemis, que cuenta con ¡11 de sus 12 columnas originales! Ya impresiona por su escalera y columnas, imaginaos las estatuas que deberían estar dentro… toda una pasada. Desde aquí tenéis unas vistas muy bonitas desde la otra parte de la ciudad. Después podéis volver por un camino de tierra hasta la plaza ovalada.

Para terminar la visita puedes pasarte por el zoco de camino al coche, y ver souvenirs de Jerash hecho por los locales.

Mar Muerto

Después de terminar la visita, pusimos rumbo a la joya del día… ¡El Mar Muerto! Casi dos horas de camino, entre Jerash y el Mar Muerto, por una carretera que pasa por un pequeño puerto con curvas peliagudas llegamos a la zona de resorts del Mar Muerto.

Nosotros nos decantamos por ir a Amman Beach; lo que se supone la playa pública de Ammán, pero que por entrar tienes que pagar… al ser extranjeros la entrada nos costó 20JD cada uno. A cambio, tienes acceso a los vestuarios, dos piscinas enormes y a la playa con sus duchas. ¡Ojo! La playa es de tierra dura, no es arena.

Una vez preparados nos fuimos de cabeza a meternos en el ¡¡Mar Muerto!! El agua estaba templada y fue una autentica gozada estar prácticamente solos. La sensación de flotar sin esfuerzo es espectacular, placentera, como de otro planeta. Nos tiramos ahí un buen tiempo… ¡no queríamos salir!

Probamos también los barros que había en un puesto, nos costó 3JD cada uno, pero… ¿Cómo no íbamos a darnos los barros del Mar Muerto? Después de embadurnarnos hasta las cejas, literalmente, y esperar a que se secara el barro, nos volvimos a meter al Mar hasta que nos echaron del recinto porque cerraban, creo que fue en torno a las 7 de la tarde.

En general, la experiencia fue muy buena, ES EL MAR MUERTO, pero la sensación de estafa la tenemos presente; ya que el turista paga el doble en esas instalaciones que nos están muy adecentadas, donde hay suciedad y está la sensación de que solo importa el dinero…

Después de cambiarnos de nuevo y muy relajados pusimos rumbo a nuestro hotel en Madaba; por el que llegamos atravesando una carretera secundaria con un puerto con curvas y pasando por el Monte Nebo, que visitaríamos al día siguiente.

Una vez llegamos al hotel, nos fuimos a cenar a descansar después de este día tan intenso por Jerash y el Mar Muerto.

¿Dónde comer en Jerash?

Probamos en el restaurante que hay enfrente del parking del conjunto histórico donde había un buffet pero no nos gustaba la pinta que tenia la comida; por lo que fuimos con el coche hasta el centro del pueblo. Encontramos un local de Sawarmas que nos convencia más y nos cogimos dos menús, la mar de ricos. Los sawarmas eran enormes, no pudimos acabarnos el menu entero… Os pongo la direccion de Google Maps y foto de la comida, ya que el nombre es imposible. Cada menú fueron 4JD, con bebida incluida.

¿Dónde comer en Madaba?

Esta vez fuimos a un restaurante muy chulo Haret Jdoudna: Tiene un patio interior precioso decorado con madera y plantas que te hace entrar en una atmosfera diferente. La comida típica jordana ¡muy buena! El hummus buenísimo y probamos los Sawanis, carne asada en horno de leña mezclado con patatas y algunas cosas mas y salsa de yogurt, ¡¡¡muy rico!!!!

¿Qué te ha parecido nuestro tercer día por Jerash y el Mar Muerto de nuestra ruta por Jordania? Cuéntanos en los comentarios…

Un día en Ammán

La capital de Jordania es el portal de entrada de la mayoría de los visitantes de este país. Ammán es el comienzo perfecto para recorrer Jordania de arriba abajo en un roadtrip. Un día en Ammán es suficiente para conocer lo esencial, pero si tienes más días no dudes en aprovecharlos.

Llegada a Ammán

La entrada más común a Ammán se realiza por el  Aeropuerto Internacional Reina Alia. Nos quedamos impactados de lo moderno y grande que es; nada más bajar del avión pasamos por el control de visados; nosotros compramos previamente en España el visado dentro del pack de Jordan Pass; con este pack te incluyen visitas a puntos de interés y el visado para entrar al país. En el puesto de control enseñamos los papeles de la tarjeta y nos pusieron el sello de entrada en el pasaporte. ¡Ya estábamos en Jordania!

Como sabíamos que llegaríamos bastante tarde, a las 3am, reservamos previamente un taxi con el hotel. No quisimos probar y buscar, regatear y que nos llevase a otra dirección un taxista que cogiéramos allí; son muy dados a decir que esa dirección no existe y llevarte a otra que les interesa a ellos. Si llegas a una hora prudente, en la misma puerta puedes coger un taxi que te lleve a Ammán o a otro punto que tu quieras. ¡Eso si! regatea el precio del taxi y ciérralo antes de subirte a él.

Media hora después llegamos a nuestro hotel. Solo teníamos ganas de dormir unas horas y empezar a recorrer Ammán y, llenos de expectativas, nos fuimos a dormir.

¿Qué ver en Ammán en un día?

Unas pocas horas después, y tras haber desayunado en la propia habitación, nos pusimos camino a descubrir Ammán en el único día que teníamos para ello. Nuestros objetivos para este día eran:

Para ello, cogimos un taxi desde nuestro hotel hasta la Ciudadela, no tardamos más de 10 minutos en llegar y nos dimos cuenta del jaleo que existe en esta ciudad. Regateando este taxi nos costó unos 8JD (9€ al cambio) y nos dejó en la misma puerta de la Ciudadela.

Empezamos a usar nuestra Jordan Pass, enseñándola en la taquilla entras gratis; sino la entrada cuesta 2JD.

Vistas panorámicas de Ammán desde la Ciudadela

Ciudadela de Ammán

Templo de Hércules

Dentro de la Ciudadela, lo primero que llama la atención es la panorámica de la ciudad. La Ciudadela está ubicada en la colina Jebel al-Qala´a donde tienes una visión 360º de la ciudad, incluso, no llegas a ver el alcance de la ciudad.

Si tienes suerte, escucharás la llamada a la oración desde esta perspectiva, e irás escuchando cómo va pasando la llamada de una mezquita a otra a lo ancho de toda la ciudad. Todo un espectáculo. Del conjunto lo más destacado es el Templo de Hércules, del cual quedan sólo las columnas de su entrada; y es suficiente para darse cuenta de la magnitud de lo que tuvo que ser este templo.

Además puedes ver el Museo Arqueológico Nacional, un modesto museo; El Palacio de Omeya que tuvo que parecer como una miniciudad dentro de la Ciudadela, con su calle de columnas y decenas de estancias. La sala de recepciones con su cúpula es lo mejor conservado del palacio.

Camino al Teatro Romano

Tras pasar un par de horas aquí, sobre todo embelesados con la panorámica de la ciudad, pusimos rumbo al Teatro romano. El trayecto para llegar es fácil, ya que es cuesta abajo y siempre vas viendo de fondo el teatro, así que no tiene pérdida.

NOTA: Hay un par de tiendas donde podéis comprar agua, la necesitareis; no hay ninguna sombra y el sol aprieta bastante.

Al llegar al Teatro Romano debes enseñar en una caseta que esta enfrente del teatro tu Jordan Pass para que te validen y te den la entrada. Si no tienes la Jordan Pass, la entrada al teatro cuesta 1JD.

NOTA: Para la validación de la Jordan Pass, puedes enseñar el PDF del móvil o el papel impreso, ellos escanean el código BIDI adjunto.

Teatro romano

Vistas desde lo alto del Teatro romano

Este teatro restaurado se asienta sobre la ladera de una colina y lo que se ve no es todo el teatro, faltaría toda la parte norte del teatro. Imagínate como sería antiguamente con sus 6.000 asientos una autentica pasada.

Puedes comprobar su perfecta acústica poniéndote en un extremo de la planta principal y otra persona en la parte contraria y escucharos nítidamente.

Entrada al Teatro

Justo al lado está otro pequeño teatro, más íntimo que, junto con su hermano mayor, hoy en día se siguen usando para representaciones y conciertos al aire libre en verano. Debe ser una delicia un concierto en verano…

Zocos de Ammán

Vistas panorámicas de Ammán

Después de hacer las dos visitas de rigor nos fuimos a pasear y disfrutar de las calles y del ambiente de Ammán. Paseamos por sus diferentes zocos, de mujeres, ferreterías, oro, etc.; nos adentramos en el zoco de frutas y verduras, donde entre gritos y puestos llenos a rebosar, nos sentimos observados, jeje.

En el centro está la mezquita del Gran Hussein, no aceptan turistas. En Jordania las mezquitas no pueden ser visitadas por los turistas, a excepción de la Mezquita del Rey Abdullah; no llegamos a ir por falta de tiempo y distancia, pero tenía muy buena pinta. La entrada a esta mezquita cuesta 2JD.

En las calles encontrarás puestos de zumos de diversas frutas; pero no recomendamos probarlos. Nos dijeron que incluían agua del grifo y preferimos no arriesgarnos a coger algún virus.

Rainbow Street

Para terminar la tarde, paseamos por Rainbow Street. Una calle muy cerca del centro en un barrio pintoresco, moderno y animado. Tiene muchos restaurantes, bares y tiendas muy curiosas. En esta calle, bastante larga, os sentiréis como en Europa.

¿Dónde comer en Ammán?

Comimos en Rainbow Street en el restuarante Sufra Restaurant; comida tradicional jordana en un local super bonito. La comida riquísima y ¡muy abundante! Pedimos 3 platos y no pudimos con ellos. Aún todavía recuerdo ese hummus… ¡Qué rico! Y la cuenta salió muy bien unos 30JD aproximadamente.

Sufra restaurant

Para cenar, tomamos unos shawarmas muy famosos en Ammán que, casualmente, estaban cerca del hotel; si os encontráis cerca, os recomiendo encarecidamente que los probéis: Reem cafetería. Solo venden un tipo de shawarma, así que no tendréis perdida. Siempre esta lleno de gente local, es muy barato, 2JD cada uno y esta ¡buenísimo! No os comeréis solo uno, os lo aseguro.

Y después de enamorarnos de Ammán con nuestra ruta un día en Ammán y de su gente tan amable, nos fuimos a dormir pronto para recoger el coche al día siguiente y empezar nuestra ruta.

Mapa

Aquí te dejamos el mapa de qué ver en Ammán en un día y donde puedes ir a comer en tu ruta.

¿Dónde alojarse en Jordania?

Los alojamientos en Jordania son modestos; hay de todo por supuesto, grandes lujos árabes y estancias compartidas para mochileros. Antes de detallarte los hoteles en los que dormimos en Jordania te damos una serie de consejos para que escojas bien tu alojamiento:

  • Te aconsejamos que escojas un hotel que incluya baño privado y, a ser posible, de una categoría superior. Es mejor que descanses bien de la paliza que te darás por el día. Además no son muy caros los alojamientos, puedes ver nuestro presupuesto de 9 días en Jordania, al completo, aquí.
  • Como se acostumbra en los países árabes, los edificios por fuera son sencillos, sin adornos opulentos ni florituras; pero eso no quiere indicar que por dentro no sea un palacio. No te dejeis engañar por las apariencias.
  • Escoge siempre calles céntricas, no por peligrosidad, sino para que aparezcan en los mapas. Los hoteles en Jordania no suelen tener carteles visibles y no siempre se encuentran fácilmente en el GPS.
  • Por lo general, todos los hoteles aceptan tarjetas, así que no os preocupéis por pagar, podréis hacerlo con tarjeta o dinero.

Alojamientos en Ammán

Ammán se divide en 8 grandes círculos, o rotondas, la más cercana al centro es la 1º y la más alejada la 8º, a las afueras de la ciudad. Dado el caos que suelen ser los centros de las ciudades, y que los puntos de interés de Ammán están muy cerca entre sí, es mejor escoger un hotel que esté un poco más retirado del centro y poder dormir plácidamente.

Nosotros escogimos un hotel cercano al segundo círculo. Desde aquí cogíamos un taxi que nos llevaba directamente a la Ciudadella y, a partir de ahí, fuimos andando a todos los puntos turísticos.

El alojamiento que escogimos para nuestras dos primeras noches en Jordania fue Villa Dia Guesthouse. Las habitaciones son modestas, modernas, limpias, cómodas, grandes y con baño privado. Las fotos que ofrecen en su web o en Tripadvisor son reales, se ajustan a lo que ofrecen.

Incluye un desayuno que te dan en la misma habitación y que escoges de un listado que te dan al hacer el check in; así como la hora a la que lo quieres recibir en la habitación.

Desayuno en Ammán

Este hotel está bien comunicado, a unos 10 minutos en taxi hasta la Ciudadella de Ammán y unos 35 minutos desde el aeropuerto. En los alrededores hay varios restaurantes y tiendas para cenar o comprar agua, etc. También cuenta con una parada de taxis a unos 50 metros y una casa de cambio al lado de la parada de taxis.

A nuestra vuelta a Ammán nuestro último alojamiento en Jordania para pasar nuestra última noche en el país, escogimos un hotel más ‘normalito‘; ya que sólo íbamos a estar unas horas. Nuestra elección fue Jordan River Hotel. Este hostal está muy céntrico, la habitación cuenta con una cama cómoda, baño privado, un wifi bueno… y ¡poco más! Nuestra habitación daba a la calle principal, con un tráfico tremendo, pero bueno para descansar unas horas y dejar las maletas unas horas fue suficiente.

La dueña, muy atenta, nos consiguió un taxi a las 3 de la mañana sin problema. ¡Ojo! este hostal está situado en una cuarta planta ¡sin ascensor! Coge fuerzas para subir con las maletas a cuestas, jeje. Al estar en pleno centro de Ammán, puedes salir a cenar a cualquier parte y hacer las últimas compras, visitar el teatro de noche, etc.

Hoteles en Madaba

En nuestra ruta por Jordania, Madaba lo usamos como base para visitar el Mar Muerto, Betania, Monte Nebo y ya continuar hacia el sur. Era el pueblo más cercano al Mar Muerto que no tenía precios imposibles. En la orilla del mar todos son resorts de lujo que cuestan de media unos 150€ la noche. Si quieres ahorrar en alojamientos en Jordania, usa Madaba como base para visitar lugares cercanos.

Madaba es muy pequeño y, en realidad, cuenta solo con una calle principal, así que no hay mucho donde elegir. Encontramos algunos alojamientos donde se compartían habitaciones e, incluso, te ofrecían las terrazas para extender tu saco de dormir y dormir a la intemperie, pero esto no es nuestro estilo.

Escogimos al final el Madaba hotel, pero no lo recomendamos para nada. Lo único positivo de él es la ubicación, justo detrás de la calle principal. Este hotel parecía normal, limpio y con desayuno, pero nada que ver. La primera impresión ya fue mala, al llegar y que nadie nos abriera la puerta, después de varios intentos apareció la dueña, en bata y zapatillas de estar por casa, despeinada, con cara de estar ida o… algo más.

La habitación que nos tocó estaba en la planta principal y era muy ‘justita’. El baño estaba ennegrecido y se salía el agua (de la ducha o del baño, no sabíamos muy bien de donde procedía el agua). Además, tuvimos compañía en la habitación de la que nos tuvimos que encargar tapando agujeros en las paredes.

El desayuno era dos plantas más arriba en una cocina descuidada, en donde no nos atrevíamos a tocar nada. El desayuno consistía en huevos cocidos, pan, mermelada insípida y café; total que nos fuimos a la tienda de la esquina y nos compramos unos zumos y bollos.

En definitiva, no volveríamos ni locos. El peor de los alojamientos de Jordania en el que estuvimos. Las fotos que aparecen en su web o Tripadvisor serán de la época en la que la cocina estaba reluciente, sino no me lo explico.

Hoteles en Petra

La localidad más cercana a Petra es Wadi Musa, de hecho, la entrada a Petra está donde acaba Wadi Musa. Un pueblo con mucho movimiento y vida a los dos lados de su calle principal.

Habitación superior

Vimos hoteles de grandes cadenas que se encuentran a las afueras del pueblo en su parte más elevada, aunque más alejados de Petra. Desde esta posición se puede apreciar lo maravilloso que es Petra o cómo pudo pasar desapercibida tantos siglos.

En Wadi Musa nos alojamos en el Al Anbat Midtown Hotel. No fue fácil de encontrar, ya que no se ve bien los carteles; está en una calle por detrás de la principal y para acceder a él tienes que ir por un callejón con el coche.

Sorprende las habitaciones, escogimos una superior para descansar mejor y fue una muy buena decisión. La habitación muy espaciosa con una cama super cómoda y extra grande. Contaba con aire acondicionado y el baño era muy grande. Uno de nuestros mejores alojamientos en Jordania. Es tal y como sale en las fotos y por la ventana pudimos ver una puesta de sol muy bonita con Petra al fondo.

Atardecer de Petra

Apenas había gente en el hotel, por lo que el desayuno te lo daban recién preparado en la mesa y lo que quisieras. Días atrás nos dijo el dueño que habían tenido a un grupo de españoles. Es fácil de aparcar en la calle y llegar a Petra es bajar la calle principal con el coche o con el bus. Nosotros optamos por llevar el coche, más rápido que esperar al bus.

Al estar en el centro hay muchos restaurantes, bancos y tiendas para haceros un picnic y disfrutarlo dentro de Petra.

Campamento en Wadi Rum

Si vas al desierto y te alojas en él, tendrás que dormir en un campamento beduino; hay un montón, los hay muy básicos y de lujo, con tiendas blancas, puertas de madera, porches, etc. Todo depende de lo que te quieras gastar.

El campamento

Nosotros contratamos un pack de un día con Mohammed Mutlak Camp; que incluía una ruta 4×4 de un día, alojamiento en su campamento y todas las comidas. No puedo decir más que ha sido una de las mejores experiencias de nuestras vidas. De los mejores alojamientos en todo Jordania que escogimos.

El campamento tiene una ubicación excelente, frente a Jebel Rum, un flanco rocoso que es espectacular de admirar, las tiendas están alzadas para que no se cuelen ‘visitantes’ y cuentan con camas separadas. El baño es común y se encuentra en un edificio aparte, solo cuenta con una ducha y un lavabo básico, suficiente estando en el desierto, ¿no?

Jebel Rum

Las comidas se sirven en la zona común, donde se deben montar unas fiestas muy bonitas; nosotros cuando estuvimos, por suerte o por desgracia, fuimos los únicos huéspedes en el campamento, así que gozamos de una conversación larga y tranquila con Mandouk y su primo. Ah! ¡Y la comida buenísima! cocinada al momento e, horno y en la misma tierra. Además de cantidades ingentes de comida que no pudimos los dos con ella. Volvería allí de nuevo sin pensármelo.

Alojamientos en Aqaba

Aqaba es una ciudad más moderna que sirve de unión entre 3 países: Arabia Saudita, Israel y Egipto. Es una mezcla de culturas muy interesante y se nota en la ciudad, que está creciendo cada vez más; los jordanos la consideran una ciudad de vacaciones, así que se traslada esa imagen a los edificios y al estilo de vida.

Lo interesante de Aqaba es su paseo marítimo y sus playas fuera de la ciudad, así que el hotel que escojáis, que esté cerca del paseo para disfrutar así del Mar Rojo.

Puesta de sol en el Mar Rojo con Egipto de fondo

Nosotros estuvimos en el Golden Rose Hotel, no fue fácil de encontrar al no tener cartel visible. Nuestra primera impresión no fue buena. Se encuentra frente a un descampado y edificios con cristales rotos, pero una vez que pasas la entrada todo cambia, es como un hotel de tres estrellas de España.

Cuenta con ascensor y una escuela de submarinismo que estaba muy transitada cuando pasamos. La habitación es grande con una cama doble y aire acondicionado, en esta zona del país es necesario; cambia mucho el clima de Ammán a Aqaba. El baño está muy bien con ducha independiente y la puerta del baño es corredera (AVISO: se escucha todo).

El dueño es muy majo y te recomienda qué ver, dónde ir a comer y cenar; te da varios sitios para no repetir y dónde comprar, muy atento, sí señor. El hotel está a unos 10 minutos andando del paseo marítimo, puede parecer mucho, pero no lo es, es un paseo agradable entre tiendas, restaurantes, un mercado y la mezquita blanca de Sharif Hussein Bin Ali.

Recomiendo este hotel por su precio, limpieza, ubicación y ¡aire acondicionado!

Ya hemos acabado todos los alojamientos en Jordania donde estuvimos en nuestro viaje de 9 días. En general, escogimos bien y quedamos contentos con nuestras elecciones. Os dejo aquí abajo el coste total de las noches que estuvimos en cada uno de ellos.

Cuadro resumen de hoteles

Ruta 9 días Jordania

Antes de enseñaros nuestra ruta de 9 días por Jordania que realizamos, quisiera contestar a una pregunta muy frecuente cuando nos planteamos un viaje como este…

¿Viaje por agencia o por libre a Jordania?

Además, los jordanos son muy amables y te ayudan desinteresadamente en todo, a la mínima que te ven perdido se acercan y te intentan ayudar. Las carreteras están bien señalizadas, en inglés y con un GPS o con mapas descargados en tu móvil por Google Maps, llegas fácilmente a los sitios.

El Siq de Petra

Vimos a grupos de españoles con agencia de viajes en Petra y, sinceramente, me dio pena que no pudieran disfrutar de este sitio en todo su esplendor. Los vimos correr de un lado a otro y los guías se centraban en explicar la historia del lugar; pero no en disfrutar del espacio tan especial que es. Igual nos pasó en Betania, movidos como rebaño sin apreciar lo especial que era el lugar.

El coste de viajar por tu cuenta o por agencia será un poco más bajo y, encima, le sacarás mucho más partido a tu experiencia. No tengas miedo, no hay nada que temer.

Nuestra ruta de 10 días por Jordania fue…

Aunque estuvimos 9 días completos en Jordania, si hubiéramos estado dos días más hubiéramos visto algunas cosillas que nos dejamos en el tintero, como por ejemplo hacer barranquismo o senderismo en el Wadi Mujib. Pero con estos 9 días, vimos lo imprescindible de Jordania.

En cuanto a los alojamientos fuimos cambiando casi diariamente, siempre estando cerca de lo que haríamos ese día. Nos encontramos de todo tipo, algunos superaron nuestras expectativas y otros… mejor olvidarlos.

El inmeso Wadi Rum

Si quieres descubrir cómo fue nuestro día a día en Jordania aquí te dejamos el diario del viaje, detallado día por día para que no te pierdas nada en este fantástico país.

DÍA 1: Madrid- Ammán

DÍA 2: Ammán

DÍA 3: Jerash y Mar muerto

DÍA 4: Betania, Monte Nebo y Madaba

DÍA 5- 6: Petra

DÍA 7: Desierto de Wadi Rum

DÍA 8: Aqaba

Día 9: Karak y Ammán

DÍA 10: Ammán- Roma- Madrid

¿Qué os ha parecido nuestra ruta por Jordania? La verdad es que la disfrutamos un montón, descubrimos lugares increíbles y volveríamos a repetir esta ruta por Jordania sin pensarlo dos veces. Con esta ruta por coche te enamorarás del país del Lawrence de Arabia y de la amabilidad de los jordanos.

Guía de viaje a Jordania

Antes de empezar con la guía de viaje a Jordania quisiera decir… ¡Qué injusto es el mundo con Jordania! Lo primero que nos preguntaron, cuando estábamos con los preparativos del viaje, y que nos siguen preguntando, fue:

¿Es Jordania segura?

SÍ, ROTUNDO. Es un país sin peligro aparente, por el que puedes viajar sin problema, todo lo contrario que países vecinos. Te encontrarás por las calles y carreteras a militares, puede chocar al principio, pero allí los militares son como la policía o la Guardia Civil, por lo que no es de extrañar verles. Los militares son muy amables con los extranjeros y les hace gracia hablar con ellos, así que no tendrás problemas con ellos.

No estaba segura entonces si me iba a gustar Jordania pero, una vez comprados los billetes, compré nuestra guía de referencia siempre: Lonely Planet, y aunque era del 2012, me sirvió y mucho, con ella me enamoré del país. Ha sido una de las guías que más he disfrutado de todas las que he comprado. Preparar el viaje a Jordania fue muy fácil, es un país por el que puedes moverte libremente sin preocupaciones.

Este viaje es uno de los más completos que puedes hacer, es una combinación de cultura, historia, religión, aventura y actividades inigualables. Nosotros lo aprovechamos al máximo y no hubo un día que no nos gustara o lo exprimiéramos a fondo.

En esta guía de viaje a Jordania te contamos todo lo necesario para preparar tu gran aventura en tierras de Lawrence de Arabia.

Visado para Jordania

Para entrar a Jordania necesitas un visado. Te recomiendo comprarlo a través de la web Jordan Pass, una combinación de visado + atracciones turísticas, que sale muy a cuenta. Solamente como viajar a Jordania y entrar a Petra amortizas el coste de esta tarjeta.

El Tesoro de Petra

Sanidad en Jordania

Para tu viaje a Jordania no necesitas ninguna vacuna especial, lo único, recomiendamos llevar un botiquín con los básicos imprescindibles de un viaje: Ibuprofeno, Fortasec, Almax, tiritas, Polaramide, Omeprazol y gotas para los ojos.

Con respecto al agua y bebidas, asegurate un par de cosas: el agua de ser siempre embotellada, comprueba que te la den cerrada en los restaurantes y tiendas. Tampoco pidas hielo en las bebidas, aunque no suelen darlo ya que las bebidas vienen enfriadas por las neveras.

Las puestas de sol del Mar Muerto

En Ammán hay muchos puestos de zumos exprimidos en el momento, tienen una pintaza tremenda, y más con el calor que hace apetecen mucho, pero a menudo lo mezclan con agua, por lo que no nos atrevimos a probarlo.

Para ir más tranquilos viajamos siempre con seguro médico privado, y en ese caso es muy recomendable, ya que Jordania es de los países con la sanidad más cara del mundo, al nivel de Estados Unidos. Por poco más que una noche de hotel Mondo nos cubre para cualquier imprevisto y así solo nos preocupamos de disfrutar

Dinero

La moneda en Jordania es el Dinar jordano, aproximadamente un dinar es 1.16€, así que, para calcular el cambio, haceros la idea de que los precios son un poco más que en España, en cuestión de cambio, pero en la realidad es que allí por el mismo precio te dan mucho mas, es decir, una botella grande de agua en España sería en torno a 1€, en cambio en Jordania es 0,50JD, unos 0,60€, por lo que al final pagas menos por más.

Hay cajeros, bancos y casas de cambio por cualquier lado, pero el mejor sitio para hacer cambio de divisas es en los bancos ¡dan la mejor paridad! Lástima que los descubrimos tarde. Nosotros siempre vamos con una remesa para imprevistos desde casa, y quien nos da mejor cambio es Ria que, además, nos lo lleva a casa sin gastos ninguno y en 3 días, os lo recomendamos 100%.

Nosotros recomendamos siempre ir con dinero desde origen para imprevistos y tener al llegar a Jordania. El mejor cambio hasta ahora nos lo han dado siempre en Ria, además, su servicio de transporte nos trae a casa las divisas.

Alojamientos

Es uno de los puntos claves de cualquier guía de viaje a Jordania. Nosotros recomendamos viajar con todos los hoteles reservados antes de ir. En Jordania encontrarás alojamientos de todo tipo, desde hoteles muy normalitos hasta otros de gran lujo, sobre todo, en los alrededores del Mar Muerto.

Te recomendamos reservar habitaciones que tengan baño propio y si puedes de categoría superior mejor, ya que el nivel en Jordania, como en otros países, es inferior que España. Si no sabes por donde empezar a mirar alojamientos en Jordania, te invito a leer nuestro post de dónde dormir en Jordania. 

Transporte

Lo más eficaz para moverte por Jordania es alquilar un coche, no tengas miedo de nada. Las carreteras son muy seguras, bien asfaltadas y señalizadas y hay indicaciones para llegar todos lados en inglés. También puedes moverte en taxi por todo el país, pero no tienes tanta libertad.

Nosotros decidimos alquilar un coche para adaptar nuestra ruta diariamente, detenernos donde quisiéramos y, como no, ahorrar. Contratamos el coche con la empresa Monte Carlo, tienen una buena relación calidad-precio y fueron muy amables con nosotros. Además, cogimos el seguro a todo riesgo, por si los jordanos estaban locos al conducir, jeje, pero no fue el caso.

El tráfico en Ammán es caótico, pero una vez fuera de la capital no hay ningún tipo de problema a la hora de circular. Encontrarás muchos puestos de militares en las carreteras, pero como te hemos comentado es lo mas normal del mundo allí, te pedirán el pasaporte pero cuando vean que está todo en orden empezarán a preguntarte si eres del Real Madrid o del Barcelona o hacerte bromas sin maldad.

Las calles de Ammán

Comida

La comida jordana es realmente buena, no deja de ser árabe, y barata. Puedes comer perfectamente por 10 euros al día y acabar lleno. No podéis iros de Jordania sin probar el hummus, falafel y los sawarmas (parecido a los kebabs). Además, tienen un pescado y marisco buenísimo y en cuanto a carne, mucho cordero y ternera…al ser la mayoría de la población musulmana, el cerdo está descartado en casi todas las cartas de los restaurantes.

La comida jordana

No encontrarás comida muy picante, pero sí con muchas especias, comino, curry, etc. envuelven siempre los restaurantes a los que vas.

Ahorrar

Queremos darte en esta guía de viaje a Jordania unos tips para que puedas ahorrar en tu estancia…

Una buena forma de ahorrar en Jordania es a través de la Jordan Pass. Esta tarjeta es muy similar a otras existentes en otros países, con la ventaja que ésta incluye el visado (siempre y cuando se permanezca más de 3 noches en el país.

Existen tres modalidades de tarjeta y, únicamente, se diferencian por los días que vayas a dedicar a Petra (1, 2, o 3 días). Solamente con el visado y la visita a Petra, ya se ha amortizado la Jordan Pass.

El impresionante desierto de Wadi Rum

Otras atracciones que incluye la tarjeta, y que no debéis perderos son: Ciudadela de Ammán, Teatro romano de Ammán, entrada al desierto de Wadi Rum, Jerash, la Casa de los apóstoles de Madaba ¡¡No me digáis que no se aprovecha!!

No incluye el espectáculo nocturno ‘Petra by night’.

Nosotros escogimos la opción de ‘Jordan Explorer’, ya que íbamos a estar dos días en Petra, aunque, si hubiéramos tenido más tiempo… ¡estaría un día más!

Podéis comprarla, de antemano, cuando estéis con los preparativos del viaje a Jordania, en este mismo enlace, una vez hecho el pago, os llegará al mail la tarjeta que deberéis imprimir y llevar contigo encima todo el viaje. También podéis enseñar el PDF que se genera en vuestro móvil y os lo escanearán.

Aquí tenéis un enlace para ver los precios de todas las atracciones de Jordania y para que echéis cuentas de lo que merece la pena la Jordan Pass.

Presupuesto

Para poner en antecedentes, este viaje lo realizamos en mayo del 2017, terminando ya la temporada alta de Jordania, porque aprieta ya el calor; lo preparamos con tres meses de antelación más o menos y no nos privamos de nada, hicimos actividades muy chulas, hoteles de mediana categoría, comidas en restaurantes todos los días, etc.

Fueron 10 días y 9 noches a lo largo de todo el país.

Para lo que vivimos y lo que disfrutamos, ha sido un viaje muy rentabilizado… llegando a decir que económico. A continuación, os detallamos a grandes rasgos el presupuesto total.

Hasta aquí nuestra guía de viaje a Jordania. ¿Quieres saber qué ruta hicimos, qué sitios ver y rincones muy chulos que te harán vivir una experiencia inolvidable? Pincha aquí para ver nuestra ruta molona por Jordania.