Ruta un día en Ammán

Con ruta de un día en Ammán conocimos la capital de Jordania a fondo y fue un buen comienzo para nuestro roadtrip por este bello país.

Dia 1 Madrid – Ammán

Llegamos a Ammán por el  Aeropuerto Internacional Reina Alia. Nos quedamos impactados de lo moderno y grande que es; nada más bajar del avión pasamos por el control de visados, nosotros compramos previamente en España el visado con la Jordan Pass;  enseñamos aquí los papeles de la tarjeta y nos pusieron el sello de entrada en el pasaporte. ¡Ya estábamos en Jordania!

Como sabíamos que llegaríamos bastante tarde, a las 3am, reservamos previamente un taxi desde el hotel. No quisimos probar y buscar, regatear y que nos llevase a otra dirección un taxista que cogiéramos allí; son muy dados a decir que esa dirección no existe y llevarte a otra que les interesa a ellos.; 30 minutos después llegamos al hotel. Solo teníamos ganas de dormir unas horas y empezar a recorrer Ammán y, llenos de expectativas, nos fuimos a dormir.

Dia 2 Ammán

Unas pocas horas después, y tras haber desayunado en la propia habitación, nos pusimos camino a descubrir Ammán con una ruta un día en Ammán.

Nuestros objetivos para este día eran:Para ello, cogimos un taxi desde nuestro hotel hasta la Ciudadela, no tardamos más de 10 minutos en llegar y nos dimos cuenta del jaleo que existe en esta ciudad. Regateando este taxi nos costó unos 8JD (9€ al cambio) y nos dejó en la misma puerta de la Ciudadela.

Empezamos a usar nuestra Jordan Pass, enseñándola en la taquilla entras gratis; sino la entrada cuesta 2JD.

Dentro de la Ciudadela, lo primero que llama la atención es la panorámica de la ciudad. La Ciudadela está ubicada en la colina Jebel al-Qala´a donde tienes una visión 360º de la ciudad, incluso, no llegas a ver el alcance de la ciudad.

Si tienes suerte, escucharás la llamada a la oración desde esta perspectiva, e irás escuchando cómo va pasando la llamada de una mezquita a otra a lo ancho de toda la ciudad. Todo un espectáculo.Del conjunto lo más destacado es el Templo de Hércules, del cual quedan sólo las columnas de su entrada; y es suficiente para darse cuenta de la magnitud de lo que tuvo que ser este templo.

Además puedes ver el Museo Arqueológico Nacional, un modesto museo; El Palacio de Omeya que tuvo que parecer como una miniciudad dentro de la Ciudadela, con su calle de columnas y decenas de estancias. La sala de recepciones con su cúpula es lo mejor conservado del palacio.

Tras pasar un par de horas aquí, sobre todo embelesados con la panorámica de la ciudad, pusimos rumbo al Teatro romano.

NOTA: Hay un par de tiendas donde podéis comprar agua, la necesitareis; no hay ninguna sombra y el sol aprieta bastante.

El trayecto para llegar es fácil, ya que es cuesta abajo y siempre vas viendo de fondo el teatro, así que no tiene pérdida.

Al llegar al Teatro Romano debes enseñar en una caseta que esta enfrente del teatro tu Jordan Pass para que te validen y te den la entrada. Si no tienes la Jordan Pass, la entrada al teatro cuesta 1JD.

NOTA: Para la validación de la Jordan Pass, puedes enseñar el PDF del móvil o el papel impreso, ellos escanean el código BIDI adjunto.Este teatro restaurado se asienta sobre la ladera de una colina y lo que se ve no es todo el teatro, faltaría toda la parte norte del teatro. Imaginate como sería antiguamente con sus 6.000 asientos una autentica pasada.

Puedes comprobar su perfecta acústica poniéndote en un extremo de la planta principal y otra persona en la parte contraria y escucharos nítidamente.

Justo al lado está otro pequeño teatro, más íntimo que, junto con su hermano mayor, hoy en día se siguen usando para representaciones y conciertos al aire libre en verano. Debe ser una delicia un concierto en verano…

Después de hacer las dos visitas de rigor nos fuimos a pasear y disfrutar de las calles y del ambiente de Ammán. Paseamos por sus diferentes zocos, de mujeres, ferreterías, oro, etc.; nos adentramos en el zoco de frutas y verduras, donde entre gritos y puestos llenos a rebosar, nos sentimos observados, jeje.

En el centro está la mezquita del Gran Hussein, no aceptan turistas. En Jordania las mezquitas no pueden ser visitadas por los turistas, a excepción de la Mezquita del Rey Abdullah; no llegamos a ir por falta de tiempo y distancia, pero tenía muy buena pinta. La entrada a esta mezquita cuesta 2JD.

En las calles encontrarás puestos de zumos de diversas frutas; pero no recomendamos probarlos. Nos dijeron que incluían agua del grifo y preferimos no arriesgarnos a coger algún virus.

Para terminar la tarde, paseamos por Rainbow Street. Una calle muy cerca del centro en un barrio pintoresco, moderno y animado. Tiene muchos restaurantes, bares y tiendas muy ‘monas’. En esta calle, bastante larga, os sentiréis como en Europa.

¿Dónde comer en Ammán?

Comimos en Rainbow Street en: Sufra Restaurant; comida tradicional jordana en un local superbonito. La comida riquísima y ¡muy abundante! Pedimos 3 platos y no pudimos con ellos. Aún todavía recuerdo ese hummus…¡Qué rico! Y la cuenta salió muy bien unos 30JD aproximadamente.

Para cenar, tomamos unos shawarmas muy famosos en Ammán que, casualmente, estaban cerca del hotel; si os encontráis cerca, os recomiendo encarecidamente que los probéis: Reem cafetería. Solo venden un tipo de shawarma, así que no tendréis perdida. Siempre esta lleno de gente local, es muy barato, 2JD cada uno y esta ¡buenísimo! No os comeréis solo uno, os lo aseguro.

Y después de enamorarnos de Ammán con nuestra ruta un día en Ammán y de su gente tan amable, nos fuimos a dormir pronto para recoger el coche al día siguiente y empezar nuestra ruta.

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